Aportaciones y atribución de bienes a la sociedad de gananciales. Fiscalidad

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Contenido
  • 1 Admisión de desplazamientos patrimoniales en la sociedad de gananciales
  • 2 Aportación a la sociedad de gananciales y la causa
  • 3 Pase de un bien ganancial a bien privativo de un cónyuge
  • 4 Problema de la existencia de arrendamientos
  • 5 Pretendida inscripción de una escritura de afectación de bienes a las cargas del matrimonio
  • 6 Pactos de atribución
  • 7 Confesión posterior de privaticidad de bien inscrito como ganancial
  • 8 Aportación a la sociedad conyugal, como posible título inmatriculador
  • 9 Fiscalidad
  • 10 Recursos adicionales
    • 10.1 En formularios
    • 10.2 En doctrina
    • 10.3 Esquemas Procesales
  • 11 Legislación básica
  • 12 Legislación citada
  • 13 Jurisprudencia citada
Admisión de desplazamientos patrimoniales en la sociedad de gananciales

Superadas ya anteriores limitaciones, están perfectamente admitidos los desplazamientos entre cónyuges; éstos pueden, conforme al art. 1323 del Código Civil (CC):

Transmitirse por cualquier título bienes y derechos y celebrar entre sí toda clase de contratos.

Por otro lado, está perfectamente admitido la existencia de créditos entre el patrimonio privativo y ganancial, tanto a favor como en contra, materia a tener presente en el momento de la liquidación de la sociedad.

Interesa destacar la posibilidad de desplazamientos patrimoniales, en uno u otro sentido: de la sociedad de gananciales al patrimonio privativo o viceversa.

Aportación a la sociedad de gananciales y la causa

Un consorte puede aportar bienes privativos a la sociedad conyugal.

La cuestión es si esa aportación debe indicar la causa.

La DGRN ha reiterado que son válidos y eficaces los desplazamientos patrimoniales entre cónyuges, siempre que aquellos se produzcan por los medios legítimos previstos al efecto.

Entre los diversos desplazamientos posibles está la aportación a la sociedad de gananciales de bienes de uno sólo de los cónyuges.

Lo que ocurre es que tal aportación debe especificar la causa de la aportación: onerosa o gratuita.

  • Si la causa es onerosa habrá una contraprestación actual o futura de la sociedad de gananciales; puede, por tanto, debido a la aportación, nacer un crédito de un cónyuge contra la sociedad de gananciales, lo que tendrá su importancia en el momento de la liquidación; o podrá compensar tal aportación un crédito que la sociedad conyugal tuviere contra el cónyuge aportante, etc.
  • Si la causa es gratuita, la justificación de la aportación es el ánimo de liberalidad de un cónyuge, no hay créditos entre los patrimonios interesados (privativos y ganancial) y todo ello con sus consecuencias fiscales, en su caso.

Ahora bien, la expresión de la causa onerosa puede ser clara o deducirse de las manifestaciones de los interesados.

La Resolución DGRN de 17 de abril de 2.002 [j 1] trató un caso en el que el marido aporta un bien privativo manifestando que la causa de la aportación tiene su origen en eliminar dificultades a la hora de liquidar la sociedad de gananciales, debido a los gastos habidos al contraer matrimonio y que el préstamo hipotecario que grava la finca aportada se pagará con dinero ganancial.

El Registrador denegó la inscripción por no expresarse la causa sino sólo el motivo de la aportación (y el motivo queda en la esfera personal o subjetiva, sin calificación).

La DGRN dice que, si bien parece que más que de causa se hable de motivo, de la escritura concreta resulta clara una causa onerosa suficiente para justificar el desplazamiento patrimonial: compensar los gastos habidos al contraer matrimonio y el pago con dinero ganancial del dinero pendiente. Por tanto procede que la escritura se inscriba.

La Resolución DGRN de 12 de Junio de 2003 [j 2] admitió como causa suficiente el caso siguiente: en un solar privativo de un cónyuge ambos consortes declaran obra nueva, con aportaciones proporcionales a fin de que el solar quede compensado con una mayor aportación privativa del esposo en el dinero invertido en la construcción, igual al valor del solar, de modo que cada cónyuge resulte tener el mismo interés económico en la total finca resultante(suelo más vuelo). La DGRN entiende que tal escritura contiene un negocio jurídico de carácter oneroso, que aunque no esté expresamente nombrado, puede tener aptitud para provocar el traspaso patrimonial en él contenido.

En línea más original la argumentación de la STSJ de Castilla y León/Burgos de 14-9-01, JT 2001/1272, [j 3] que con referencia a las aportaciones de bienes privativos a la sociedad conyugal, perfectamente admisibles, indica que dicho acto o negocio de aportación de un bien privativo a la sociedad ganancial, ha de considerarse como un negocio jurídico equivalente a una transmisión patrimonial, en el que existe una traditio, o entrega, aunque sea simbólica, y una causa (iusta causa tradicionis), que ha de ser la causa de sostener cargas matrimoniales (ad sustinenda oneri matrimonii). Por tanto, de no indicarse lo contrario, toda aportación a la sociedad de gananciales tendría causa y sería onerosa: sostener las cargas del matrimonio.

La Resolución DGRN de 22 de junio de 2006 [j 4] analiza la cuestión de los desplazamientos patrimoniales, recordando en relación al pacto de ganancialidad su admisión en otras legislaciones (art. 33.1 de la derogada Ley 2/2003 de 12 de febrero, de Régimen económico matrimonial y viudedad de Aragón o la Ley 82, párrafo segundo, número de la Compilación del derecho Civil Foral de Navarra (CDCFN), y en el ámbito del Derecho común admite que estos desplazamientos pueden tener ser consecuencia tanto de un pacto extracapitular, como de convención contenida en capitulaciones matrimoniales, e incluso de un régimen económico matrimonial legal (como el régimen de comunicación foral de bienes de Vizcaya) Y añade que la causa onerosa puede incluso presumirse, ya que, salvo pacto en contrario, el desplazamiento patrimonial derivado de la ganancialidad dará lugar al reembolso previsto en el art. 1358, CC.

La Resolución DGRN de 19 de octubre de 2010 [j 5] reitera su doctrina:

Respecto de la aportación a la sociedad de gananciales, es doctrina reiterada de este Centro Directivo (cfr. Resoluciones de 10 de marzo [j 6] y 14 de abril de 1989, [j 7] 7 [j 8] y 26 de octubre de 1992, [j 9] 28 de mayo de 1996, [j 10] 15 y 30 de diciembre de 1999, 8 de mayo de 2000, [j 11] 21 de julio de 2001, [j 12] 17 de abril de 2002, [j 13] 12 de junio [j 14] y 18 de septiembre de 2003, [j 15] 22 de junio de 2006, [j 16] 6 de junio de 2007 [j 17] y 29 [j 18] y 31 de marzo de 2010 [j 19]) que los amplios términos del art. 1323, CC posibilitan cualesquiera desplazamientos patrimoniales entre los cónyuges y, por ende, entre sus patrimonios privativos y el consorcial, siempre que aquéllos se produzcan por cualquiera de los medios legítimos previstos al efecto ?entre los cuales no puede desconocerse el negocio de aportación de derechos concretos a una comunidad de bienes no personalizada jurídicamente o de comunicación de bienes como categoría autónoma y diferenciada con sus propios elementos y características?. Estos desplazamientos patrimoniales se someterán al régimen jurídico determinado por las previsiones estipuladas por los contratantes dentro de los límites legales ( art. 609, CC, art. 1255, CC, y art. 1274, CC) y subsidiariamente por la normativa del CC).

Y añade:

En todo caso, han de quedar debidamente exteriorizados y precisados en el título inscribible los elementos constitutivos del negocio de aportación por el que se produce el desplazamiento entre los patrimonios privativos y el consorcial, y especialmente su causa, que no puede presumirse a efectos registrales.

Insiste en esta doctrina la Resolución DGRN de 26 de julio de 2.011. [j 20]

La Resolución DGRN de 6 de junio de 2007 [j 21] analiza un supuesto en el que, con ocasión de una extinción de comunidad de bienes privativos en la que se adjudica una finca en un comunero a calidad de pagar una cantidad en compensación a los otros, se conviene que una parte indivisa de la finca se adjudique a un cónyuge con carácter ganancial; la Registradora denegó la inscripción, argumentando que en la extinción de comunidad el adjudicatario ha de ser uno de los condueños, y por tanto, no admitiendo que la finca se adjudique a un comunero en una parte con carácter privativo y en la parte abonada a los otros condueños, con carácter ganancial. La DGRN recuerda su doctrina sobre si la extinción de comunidad tiene carácter particional o dispositivo, recordando, que en general, la extinción de comunidad no es un acto dispositivo que requiera la aplicación de otras normas previstas para la enajenación de bienes inmuebles; pero, en relación al problema concreto, lo estima perfectamente válido, si se ha pagado con dinero ganancial y ha concurrido el otro consorte, reiterando la doctrina de la Resolución DGRN de 22 de junio de 2006.

La Resolución de la DGRN de 20 de febrero de 2014 [j 22] trata de una agrupación de finca ganancial con finca privativa y dice literalmente:

en las agrupaciones de fincas de distinta naturaleza privativa y ganancial, con declaración de obra nueva sobre la resultante, no basta la mera declaración de los cónyuges al respecto y es preciso reflejar la causa del negocio de atribución.

Finalmente un caso que no ofrece problema es el que decide la Resolución DGRN de 11 de abril de 2012: [j 23] un bien adquirido por los cónyuges por mitades indivisas se manifiesta en el momento de la liquidación de la sociedad conyugal que en realidad era un bien ganancial. La DGRN advierte que no existe «ningún problema de causa, pues, al aportar cada cónyuge su mitad indivisa, cada uno entrega dicha mitad para adquirir su participación en los gananciales».

Pase de un bien ganancial a bien privativo de un cónyuge

Se trata del caso en que un bien ganancial pase a ser privativo de un cónyuge.

Como dice la Resolución de la DGRN de 30 de julio de 2018 [j 24] habida cuenta de la inexistencia de un precepto que admita la atribución implícita de privatividad...

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