Aprobación de los planes urbanísticos

Autor:Alberto Palomar (Magistrado y Profesor Titular -Acred- de Derecho administrativo ) y Javier Fuertes (Doctor en Derecho. Magistrado suplente)
 
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La aprobación de los planes urbanísticos es la resolución de la administración competente por la que se confirma el instrumento de planeamiento una vez concluido el procedimiento establecido para ello.

Contenido
  • 1 Tramitación de los planes urbanísticos
  • 2 Elaboración de los planes urbanísticos
  • 3 Aprobación de los planes urbanísticos
  • 4 Información pública
  • 5 Aprobación definitiva de los planes urbanísticos
  • 6 Aprobación del plan urbanístico por silencio
  • 7 Ver también
  • 8 Recursos adicionales
    • 8.1 En doctrina
  • 9 Legislación básica
  • 10 Legislación citada
  • 11 Jurisprudencia citada
Tramitación de los planes urbanísticos

El proceso que culmina con la aprobación de un determinado instrumento urbanístico (de un plan) viene caracterizado por la propia naturaleza pública de la actividad urbanística, lo que determina que ese procedimiento tenga carácter administrativo y se corresponda con el establecido para la elaboración de disposiciones de carácter general.

Se trata de un procedimiento sometido a un proceso de participación y que requiere de la intervención de los organismos y Administraciones Públicas en aquellos aspectos y conforme a los procedimientos que las respectivas normas sectoriales establezcan.

Como norma general (que debe ser puesta en relación con la regulación efectuada para cada caso en las normativas autonómicas) se puede establecer que corresponde al Ayuntamiento la aprobación inicial y la tramitación de los instrumentos de planeamiento urbanísticos y a la Comunidad Autónoma la aprobación definitiva de los planes generales y del resto de los planes urbanísticos, quedando reservada a la Administración urbanística autonómica la tramitación y aprobación de los instrumentos de interés supramunicipal.

"Como hemos tenido ocasión de decir en otros pronunciamientos, el PGOU, aparte de discusiones doctrinales, es un instrumento normativo, sometido para su aprobación y vigencia a un riguroso procedimiento de elaboración en el que se exige tanto requisitos formales en su tramitación, como un contenido mínimo que lo identifica y lo delimita sustancialmente. Los requisitos formales se configuran a modo de garantía del reconocimiento y respeto de los principios y reglas a las que debe someterse el planeamiento general, en atención a su naturaleza, finalidad y función que legal –indirectamente también constitucionalmente, en cuanto delimita y configura en última instancia el contenido del derecho constitucional de propiedad– se le asigna, puesto que el cumplimiento de las formalidades establecidas garantiza el acierto en la toma de la decisión del órgano u órganos y entidades competentes para su aprobación, a la par que garantiza el respeto a los derechos individuales, con reconocimiento legal y constitucional, que se ven comprometidos con el ejercicio de la potestad planificadora” (Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Sevilla, de 5 de septiembre de 2006, recurso 744/2004 [j 1]).

La elaboración de los instrumentos urbanísticos requiere de la tramitación del procedimiento establecido para ello y que las diferentes normas autonómicas establecen para cada tipo de instrumento, procedimiento que (con las particularidades propias de cada caso) se puede sistematizar en las siguientes fases:

  • Elaboración
  • Aprobación
  • Información pública
  • Aprobación definitiva
Elaboración de los planes urbanísticos
Tomando como referencia el Plan General , y dado que los instrumentos de desarrollo tienen tramitaciones más sencillas.

La (confección) elaboración de los instrumentos urbanísticos requieren de un desarrollo previo, de unos actos preparatorios, de una fase de formulación con la que se inicia la tramitación del planeamiento y del procedimiento mediante el que, una vez cumplidos los trámites establecidos darán lugar a la promulgación del Plan.

En determinadas normas autonómicas se utiliza terminología que hace expresa referencia a esta fase preparatoria. Así, la Ley 12/2017 de 29 de diciembre , de Urbanismo de las Illes Balears ( artículo 52 ), la Ley 4/2017, de 13 de julio , del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias ( artículo 144 ) hacen referencia al avance del plan, y la Ley 11/2018, de 21 de diciembre , de ordenación territorial y urbanística sostenible de Extremadura ( artículo 49 ).

El tipo de instrumento de planeamiento determinará a quién corresponde la iniciativa para su elaboración.

Como norma, la iniciativa para la elaboración de los planes municipales corresponde al Ayuntamiento.

Lo que no impide la existencia de previsiones para aquellos casos en los que el instrumento va a regular el territorio de más de un municipio o cunado, por falta de iniciativa municipal, la Administración Autonómica se subroga en esa facultad.

En esta fase se va avanzando (el término avance es común a varias regulaciones autonómicas) y esa documentación inicial da lugar al trámite de información pública (generalmente por plazo no inferior a un mes), al tiempo que se requieren todos aquellos informes a los órganos y entidades públicas previstos legalmente como preceptivos o que, por razón de la posible afección de los intereses públicos por ellos gestionados, deban considerarse necesarios.

En el caso de que de las alegaciones presentadas y de los informes aprobados se introdujeran modificaciones sustantivas se volverá a dar trámite de información pública y a solicitar los informes preceptivos.

Es en esta fase en la que las regulaciones autonómicas suelen introducir los estudios ambientales que fueran preceptivos.

De esta forma, la tramitación del plan se encuentra en una fase en la que el resultado comienza a ser estable, lo que permite la aprobación provisional del instrumento de planeamiento.

Aprobación de los planes urbanísticos

Los instrumentos de planeamiento pueden requerir de diversas aprobaciones, si bien la que más interesa, como su propio nombre indica, es la definitiva.

Pueden existir hasta tres tipos de aprobaciones que se suelen corresponder con las denominaciones de inicial, provisional y definitiva.

La inicial es la que pone en marcha el procedimiento y se corresponde con el inicio de la fase de elaboración.

En cuanto a la aprobación provisional se trata de un trámite que en función del tipo de instrumento puede o no existir. Como norma general suele estar prevista en aquellos casos en los que en la tramitación interviene más de una Administración por estar repartida la competencia para tramitar y aprobar (definitivamente) el instrumento, de manera que en los planes generales de ámbito municipal tienen una aprobación provisional, que corresponde al Municipio, y una aprobación definitiva que suele estar atribuida a la Comunidad Autónoma.

Normas autonómicas que, sobre esa norma general (en los instrumentos generales) de aprobación provisional al Municipio y definitiva a la Comunidad, establecen variantes en función, generalmente, del tamaño del Municipio. Así la...

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