Atribución de la vivienda familiar (Incidencia en el Registro)

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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La atribución del uso de la vivienda a un cónyuge puede acordarse voluntariamente en el convenio regulador de separación o divorcio o ser ordenada por el Juez; ello plantea algunos problemas dignos de ser estudiados.

Contenido
  • 1 Normativa sobre la atribución del uso de la vivienda familiar
    • 1.1 Criterios para la atribución del uso de la vivienda familiar
    • 1.2 Normas en las legislaciones autonómicas
    • 1.3 Segundas residencias
  • 2 Uso y Registro de la propiedad de la vivienda familiar
    • 2.1 Naturaleza jurídica del derecho de uso
    • 2.2 Efectos si no consta inscrito el derecho de uso
    • 2.3 Tema de la titularidad y atribución del uso
  • 3 Doctrina del TS sobre facultades del titular de la vivienda
  • 4 Normas sobre el derecho de uso
    • 4.1 Duración del derecho de uso
    • 4.2 Ejecución de hipoteca, constando inscrito el derecho de uso
    • 4.3 Otros pactos
    • 4.4 Otros temas sobre la atribución de la vivienda familiar
  • 5 Recursos adicionales
    • 5.1 Doctrina
    • 5.2 En formularios
    • 5.3 Esquemas procesales
  • 6 Legislación básica
  • 7 Legislación Citada
  • 8 Jurisprudencia Citada
Normativa sobre la atribución del uso de la vivienda familiar

El art. 96 del Código Civil (CC) indica que:

En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por el Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.... Para disponer de la vivienda y bienes indicados cuyo uso corresponda al cónyuge no titular se requerirá el consentimiento de ambas partes o en su caso autorización judicial.

Dos son las cuestiones a tratar: a). La atribución del uso; b) el Registro y las limitaciones a la disposición de la vivienda familiar.

Criterios para la atribución del uso de la vivienda familiar

Pone de relieve la Sentencia nº 43/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 23 de Enero de 2017 [j 1] la norma general: cuando existen hijos menores de edad el interés de éstos es el que determina la atribución del uso de la vivienda familiar, que corresponderá a ellos y al progenitor custodio (artículo 96.1 CC). Sólo existen dos factores que eliminan el rigor de la norma: (i) cuando la vivienda no tenga el carácter de familiar; (ii) cuando el hijo no precise de la vivienda por encontrarse satisfechas las necesidades de habitación a través de otros medios

La Sentencia nº 183/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 14 de Marzo de 2017 [j 2] señala la diferencia cuando los hijos quedan en compañía de un solo de los cónyuges con lo que ocurre cundo se establece la custodia compartida, señalando:

a).- Quedan en compañía de un cónyuge:

El artículo 96 del CC establece como criterio prioritario, a falta de acuerdo entre los cónyuges, que el uso de la vivienda familiar corresponde al hijo y al cónyuge en cuya compañía queden. En este caso, la Sentencia nº 117/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 22 de Febrero de 2017 [j 3] reitera como doctrina jurisprudencial la siguiente: «la atribución del uso de la vivienda familiar a los hijos menores de edad es una manifestación del principio del interés del menor, que no puede ser limitada por el Juez, salvo lo establecido en el art 96 cc».

b).- Caso de custodia compartida:

En el caso de la custodia compartida al no encontrarse los hijos en compañía de uno solo de los progenitores, sino de los dos, la norma que debe aplicarse analógicamente es la del párrafo segundo que regula el supuesto en el que existiendo varios hijos, unos quedan bajo la custodia de un progenitor, y otros bajo la del otro, y permite al juez resolver "lo procedente". Ello obliga a una labor de ponderación de las circunstancias concurrentes en cada caso, con especial atención a dos factores: en primer lugar, al interés más necesitado de protección, que no es otro que aquel que permite compaginar los periodos de estancia de los hijos con sus dos padres. En segundo lugar, a si la vivienda que constituye el domicilio familiar es privativa de uno de los cónyuges, de ambos, o pertenece a un tercero. En este caso de custodia compartida cabe la posibilidad de imponer una limitación temporal en la atribución del uso, similar a la que se establece en el párrafo tercero del art. 96 CC para los matrimonios sin hijos, y que no sería posible en el supuesto del párrafo primero del mismo art.

En este sentido, la Sentencia nº 95/2018 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 20 de Febrero de 2018 [j 4] advierte que el art. 96 no contempla el caso de que se haya acordado la custodia compartida y dice: en ausencia de una previsión legal, esta sala ha declarado que no procede la aplicación del primer párrafo del art. 96 CC, dado que los hijos no quedan en compañía exclusiva de uno de los progenitores y ha venido entendiendo que debe aplicarse por analogía el párrafo segundo del art. 96 CC del que resulta que, en defecto de acuerdo de los cónyuges, «el Juez resolverá lo procedente». De acuerdo con la doctrina de esta sala, en casos de custodia compartida, es posible la atribución del uso de la vivienda a aquél de los progenitores que por razones objetivas tenga más dificultad de acceso a una vivienda (no ser titular o disponer del uso de ninguna otra, menores ingresos) para que de esta forma pueda llevarse a cabo la convivencia durante los períodos en los que le corresponda tener a los hijos en su compañía. Y concluye: pero cuando se valora que no existe riesgo de poner en peligro el régimen de custodia compartida, pues el progenitor está en condiciones, por su situación económica, de proporcionar una vivienda adecuada a sus necesidades, el criterio de la sala es el de que no procede hacer la atribución indefinida de uso de la que fue la vivienda familiar y deben armonizarse los intereses contrapuestos, el del titular (o cotitular) de la vivienda y el de los hijos a relacionarse con el otro en una vivienda (resume la doctrina la sentencia 517/2017, de 13 de septiembre, con cita de otras anteriores).

c).- Hijos de dos relaciones:

Si hay hijos de uno de los progenitores que siguen en su compañía e hijos de una segunda relación, no cabe una aplicación automática del art. 96 del C. Civil, como dice la Sentencia nº 79/2018 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 14 de Febrero de 2018 [j 5] la cual recuerda la doctrina de la Sala en el sentido que sólo en caso de pluralidad de hijos y custodia dividida se concede normativamente al juez la decisión de atribuir el uso de la vivienda familiar a uno y otro progenitor en la que ha existido una convivencia estable».

Normas en las legislaciones autonómicas

1.- En Aragón el art. 81 del Código del Derecho Foral de Aragón regula la atribución del uso de la vivienda y del ajuar familiar, diciendo:

1. En los casos de custodia compartida, el uso de la vivienda familiar se atribuirá al progenitor que por razones objetivas tenga más dificultad de acceso a una vivienda y, en su defecto, se decidirá por el Juez el destino de la vivienda en función del mejor interés para las relaciones familiares.
2. Cuando corresponda a uno de los progenitores de forma individual la custodia de los hijos, se le atribuirá el uso de la vivienda familiar, salvo que el mejor interés para las relaciones familiares aconseje su atribución al otro progenitor.
3. La atribución del uso de la vivienda familiar a uno de los progenitores debe tener una limitación temporal que, a falta de acuerdo, fijará el Juez teniendo en cuenta las circunstancias concretas de cada familia.
4. Cuando el uso de la vivienda sea a título de propiedad de los padres, el Juez acordará su venta, si es necesaria para unas adecuadas relaciones familiares.
5. El ajuar familiar permanecerá en el domicilio familiar salvo que se solicite en el plan de relaciones familiares la retirada de bienes privativos. En el caso de que ninguno de los padres continúe en el domicilio familiar se decidirá la entrega de los bienes entre los mismos según las relaciones jurídicas que les sean aplicables.

2.- En Cataluña, el art. 233-2 del Codi Civil habla del convenio regulador de la separación y, entre sus pactos, de la atribución o distribución del uso de la vivienda familiar con su ajuar (en este punto se mantiene en la Ley 3/2017, de 15 de febrero, del libro sexto del Código civil de Cataluña, relativo a las obligaciones y los contratos, y de modificación de los libros primero, segundo, tercero, cuarto y quinto - en vigor el 1 de enero de 2018 -); el art. 233-4, presuponiendo la falta de acuerdo, dispone que si alguno de los cónyuges lo solicita, la autoridad judicial debe adoptar las medidas pertinentes respecto al uso de la vivienda familiar y su ajuar, y después se regula en los art. 233-20 y siguientes del Codi Civil, indicando el art. 233-20 que si no existe acuerdo o si este no es aprobado, la autoridad judicial debe atribuir el uso de la vivienda familiar, preferentemente, al progenitor a quien corresponda la guarda de los hijos comunes mientras dure esta pero después en el apartadonúmero 6 dice que La autoridad judicial puede sustituir la atribución del uso de la vivienda familiar por la de otras residencias si son idóneas para satisfacer la necesidad de vivienda del cónyuge y los hijos.

También a la atribución de la vivienda familiar se refiere el 234-8 del Codi Civil en el caso de convivientes en unión estable de pareja.

Segundas residencias

Obsérvese que se habla en todas las legislaciones citadas en el apartado anterior de vivienda familiar; por ello, la Sentencia nº 129/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 3 de Marzo de 2016 [j 6] advierte que a falta de acuerdo el Juez sólo puede asignar el uso de la vivienda familiar y no de otra que no tenga este carácter, con la excepción del supuesto catalán; dice la Sentencia citada:

Desde la entrada en vigor de la Ley 30/1981, de 7 julio, que introdujo el divorcio como forma de disolución del matrimonio y sus efectos, se ha discutido acerca de la posibilidad de atribuir las denominadas segundas residencias en el curso del procedimiento matrimonial. El artículo 91 del Código Civil solo permite al Juez, en defecto de acuerdo, o de no aprobación del acuerdo presentado, atribuir el uso de la vivienda familiar, siguiendo los criterios que establece el artículo 96. El art 774.4 LEC repite la misma regla. De donde debemos deducir que el uso de los segundos domicilios u otro tipo de locales que no constituyan vivienda familiar, no puede ser efectuado por el juez en el procedimiento matrimonial seguido con oposición de las partes o, lo que es lo mismo, sin acuerdo. Tampoco el art. 233-20.6 del Código civil de Cataluña permite esta atribución, sino que solo prevé esta posibilidad en el caso que la segunda vivienda sea más apta para satisfacer la necesidad de los hijos y del progenitor custodio.

Y el TS dicta la la siguiente doctrina, a los efectos de unificar la de las Audiencias Provinciales en esta materia: «en los procedimientos matrimoniales seguidos sin consenso de los cónyuges, no pueden atribuirse viviendas o locales distintos de aquel que constituye la vivienda familiar».

Uso y Registro de la propiedad de la vivienda familiar Naturaleza jurídica del derecho de uso

La primera consideración es hacer una referencia a la naturaleza jurídica del derecho de uso.

La Resolución de la DGRN de 19 de enero de 2016 [j 7] (recordada por la Resolución de la misma DG de 20 de octubre de 2016 [j 8] afirma que lo procedente es considerar este derecho de uso como un derecho de carácter familiar, y por tanto ajeno a la clasificación entre derechos reales y de crédito, ya que ésta es una división de los derechos de carácter patrimonial, y el expresado derecho de uso no tiene tal carácter patrimonial, sino de orden puramente familiar para cuya eficacia se establecen ciertas limitaciones a la disposición de tal vivienda (cfr. artículo 96 del Código Civil, último párrafo). Tal carácter impone consecuencias especiales, como la disociación entre la titularidad del derecho y el interés protegido por el mismo, pues una cosa es el interés protegido por el derecho atribuido (en este caso el interés familiar y la facilitación de la convivencia entre los hijos y el cónyuge a quien se atribuye su custodia) y otra la titularidad de tal derecho, la cual es exclusivamente del cónyuge a cuyo favor se atribuye el mismo, pues es a tal cónyuge a quien se atribuye exclusivamente la situación de poder en que el derecho consiste, ya que la limitación a la disposición de la vivienda se remueve con su solo consentimiento.

De ello resulta que el uso atribuido a un cónyuge es un derecho oponible a tercero y por tanto tiene acceso al Registro en los términos que disponga la resolución judicial correspondiente; inscrito es una carga sobre la finca que lo autoriza. Así:

  • Lla Resolución de la DG. de 25 de octubre de 1.999 [j 9] al precisar: con independencia de que sea o no un derecho real, lo cierto es que en todo caso constituye una limitación a las facultades dispositivas del cónyuge propietario, con efectos erga omnes , por lo que debe tener acceso al Registro; y más contundente es la Sentencia del T.S. de 11 de diciembre de 1992 que nos habla de que tal derecho de uso es un auténtico derecho real inscribible en el Registro de la Propiedad y como tal oponible a terceros.
  • La Resolución de la DGRN de 5 de septiembre de 2016 [j 10] advierte que inscrito este derecho en el Registro, para ejecutar una hipoteca anterior a la inscripción de la atribución del uso, el usuario ha de ser demandado en el procedimiento de ejecución hipotecaria y requerido de pago; el caso del derecho de uso de la vivienda no es equiparable a la Comunicación de la ejecución a arrendatarios y a ocupantes de hecho.

La sentencia del Tribunal Supremo de 3 de noviembre de 2.010 [j 11] cita la sentencia del TS de 18 de enero de 2.010 [j 12] que deja claro que el Código Civil no ha querido conferir a la atribución de la vivienda familiar la naturaleza de derecho real, a diferencia de lo que ha ocurrido en el Derecho catalán).

Y la DGRN, en resolución de 27 de agosto de 2.008, [j 13] afirmó:

1. El derecho de uso de la vivienda familiar no es un derecho real , pues la clasificación de los derechos en reales y de crédito se refiere a los derechos de tipo patrimonial, y el derecho expresado no es de carácter patrimonial, sino de carácter familiar. Tal carácter impone consecuencias especiales, como son la duración del mismo -que puede ser variable-, así como la disociación entre la titularidad del derecho y el interés protegido por el mismo. 2. Como ocurre frecuentemente con los derechos de tipo familiar, una cosa es el interés protegido por el derecho atribuido (en este caso el interés familiar y la facilitación de la convivencia entre los hijos y el cónyuge a quien se atribuye su custodia) y otra la titularidad de tal derecho, la cual es exclusivamente del cónyuge a cuyo favor se atribuye el mismo, pues es a tal cónyuge a quien se atribuye exclusivamente la situación de poder en que el derecho consiste, ya que la limitación a la disposición de la vivienda se remueve con su solo consentimiento. En consecuencia, no es necesario que se establezca titularidad alguna a favor de los hijos que son beneficiarios pero no titulares del derecho.
Efectos si no consta inscrito el derecho de uso

Es importante dilucidar qué ocurre si no consta inscrito el derecho de uso y la adquiere un tercero de buena fe;

Si el derecho de uso no consta inscrito no afecta a tercero.

El tema fue estudiado por la Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 31 de marzo de 2.000. [j 14]

Hechos: Una persona separada hipoteca una vivienda de su propiedad; se cuestiona si hace falta el consentimiento del cónyuge, por si en su favor se hubiere constituido un derecho de uso.

Doctrina de la Dirección General: Dado que el derecho de uso atribuido a un cónyuge es un derecho inscribible, sólo afectará a terceros si está inscrito; de no estarlo, juega la presunción registral de existencia y pertenencia de los derechos inscritos y habrá que estar al pronunciamiento registral de un dominio pleno y libre a favor del disponente.

Señala la Resolución de la DGRN de 8 de marzo de 2018 [j 15] que cuando el usuario pudiendo hacerlo no ha inscrito su derecho en el Registro, no podrá oponerlo frente a terceros que sí hayan inscrito los suyos, como lo es el adquirente del inmueble que cumpla los requisitos del artículo 34 de la Ley Hipotecaria y, si hay hipoteca no puede intervenir en el procedimiento de ejecución ni tener intervención en el mismo, en la forma prevista en el artículo 662 de la LEC.

Tema de la titularidad y atribución del uso

Varios son los casos:

a).- Si la propiedad es de ambos cónyuges, y el uso de uno de ellos, cualquiera de aquellos podrá ejercer la acción de división, pero el uso continuará.

En este sentido, la Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de mayo de 2006 [j 16] deja claro que la atribución del derecho de uso no es obstáculo para la transmisión de la vivienda (en el supuesto se trata de una subasta pública), pero dicho uso, debidamente inscrito, no se verá perjudicado por la enajenación.

La Sentencia del TS de 3 de diciembre de 2008 [j 17] dice que, a pesar de la atribución del derecho de uso a la esposa y al ser la vivienda de ambos cónyuges, pro indiviso, cabe ejercitar la acción de división ex art. 40 CC y, llegada la subasta pública no se exigirá el consentimiento de la esposa, si bien, su derecho de uso subsistirá.

En el mismo sentido la Sentencia nº 78/2012 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 27 de Febrero de 2012 [j 18] en un caso en que el uso se había atribuido a marido; ejercitada la acción de división y adjudicada la vivienda la esposa, éste pretende sin éxito que se extinga el uso el marido. Como dice el TS: «la acción de división del piso mantendrá el derecho del ex marido, titular de su uso, porque no han desaparecido las razones que motivaron su atribución en la sentencia de divorcio y su derecho es oponible a terceros».

Por tanto: cabe la acción de división, pero el uso no se verá afectado. Continuará como carga, naturalmente si está inscrita.

b).- Si se adjudica el uso a quien no es titular:

b.1.- Su inscripción:

En principio la DGRN entendió que estamos ante un derecho de ocupación que puede inscribirse, y por tanto uno/s será el titular dominical y a quien se le haya atribuido el uso tendrá la posesión.

La DGRN, en resolución de 27 de agosto de 2.008 [j 19] dice:

1. El derecho de uso de la vivienda familiar no es un derecho real, pues la clasificación de los derechos en reales y de crédito se refiere a los derechos de tipo patrimonial, y el derecho expresado no es de carácter patrimonial, sino de carácter familiar. Tal carácter impone consecuencias especiales, como son la duración del mismo -que puede ser variable-, así como la disociación entre la titularidad del derecho y el interés protegido por el mismo.
2. Como ocurre frecuentemente con los derechos de tipo familiar, una cosa es el interés protegido por el derecho atribuido (en este caso el interés familiar y la facilitación de la convivencia entre los hijos y el cónyuge a quien se atribuye su custodia) y otra la titularidad de tal derecho, la cual es exclusivamente del cónyuge a cuyo favor se atribuye el mismo, pues es a tal cónyuge a quien se atribuye exclusivamente la situación de poder en que el derecho consiste, ya que la limitación a la disposición de la vivienda se remueve con su solo consentimiento. En consecuencia, no es necesario que se establezca titularidad alguna a favor de los hijos que son beneficiarios pero no titulares del derecho.

Insistió en el tema la resolución de la DGRN de 18 de noviembre de 2.009 [j 20] en el caso concreto se trata de un convenio de separación en el que se pacta que las hijas del matrimonio tendrán su domicilio familiar en una vivienda privativa del padre mientras no sean independientes patrimonialmente, y se discute si se está atribuyendo el uso de la vivienda familiar, y, por tanto, tal atribución debe inscribirse en el Registro o no hay tal derecho de uso; la DGRN entiende que:

el hecho de no atribuirse al cónyuge, que es el verdadero titular del derecho de uso configurado por el CC , inclinan a concluir que no se constituye un derecho al uso de la vivienda como el legalmente tipificado e inscribible en el Registro.

Sin embargo, actualmente la DGRN admite que se pueda atribuir el derecho de uso a los hijos, en su interés. En este sentido la Resolución de la DGRN de 2 de junio de 2014 [j 21] afirma que no hay razón para excluir la posibilidad de que el juez, si estima que es lo más adecuado al interés más necesitado de protección en la situación de crisis familiar planteada y que no es dañosa para los hijos ni gravemente perjudicial para uno de los cónyuges (cfr. párrafo 2.º del artículo 90 del Código Civi),l apruebe la atribución del uso de la vivienda familiar a los hijos menores acordada por los padres. Y afirma, que en todo caso, no es lo mismo la fijación de un domicilio en un determinado inmueble ( artículo 51.9.e del Reglamento Hipotecario ) que la atribución de un derecho de uso sobre ella, que se admite se atribuya a los hijos.

b.1.- La Venta de la finca por el titular del pleno dominio, constando inscrito el uso a favor del actual dueño por atribución en el convenio regulador de la separación:

Sabido es que, también en caso de separación, el titular de una vivienda debe manifestar en caso de transmisión de la misma que no constituye el domicilio familiar (véase art. 96 CC); el problema que se plantea es el siguiente: ¿cuando se atribuye al propio cónyuge titular del pleno dominio y a sus hijos menores el uso de la vivienda, puede su titular venderla libremente?. La resolución de la DGRN de 14 de mayo de 2.009 [j 22] afirma que |la posición jurídica de los hijos en relación con el uso de la vivienda familiar atribuido a uno de los cónyuges en casos de crisis matrimoniales no se desenvuelve en el ámbito de los derechos patrimoniales, sino en el de los familiares.... de ahí que se haya podido afirmar que el derecho de uso queda extinguido si, como consecuencia de la liquidación de gananciales, la finca sobre la que recae es adjudicada en pleno dominio al cónyuge titular de ese derecho. Llegando, pues, a la conclusión que el cónyuge titular a quien se le atribuyó el uso podrá disponer de la vivienda sin el consentimiento del otro consorte y, por lo mismo, carece de interés inscribir tal derecho de uso cuando el cónyuge a quien se le atribuye ya es titular del pleno dominio, aunque el uso se atribuya también a los hijos menores de edad.

c).- Si la vivienda no era de ninguno de los cónyuges

Estamos ante el problema del precario:

En efecto,

El problema actual más importante se plantea en los casos en que los padres ceden el uso de una vivienda a su hijo/a y consorte y los jóvenes esposos establecen allí su domicilio familiar.

Documentándose o no tal gratuita cesión, el problema se plantea en dos sentidos:

  • no hay crisis matrimonial pero los padres reclaman que el hijo/a y consorte y descendientes de éstos, en su caso, dejen libre la vivienda.
  • el caso más conflictivo de la separación del matrimonio precarista y la atribución convencional o judicial de la vivienda a quien no es hijo del propietario; éste, ante tal situación, reclama recuperar la posesión de la vivienda.

Hay Sentencias de las Audiencias Provinciales que hablan de situación de precario, aplicando lo dispuesto en el art. 1750 CC, mientras otras entienden que la cesión de la vivienda para constituir en ella el domicilio conyugal constituye un uso específico de carácter temporal, que impide la recuperación, salvo urgente necesidad, mientras ese uso se mantenga. La Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona de 23 de abril de 1.998 [j 23] entendió correcto un Auto del Tribunal inferior por el que en una separación se libró mandamiento al Registro de la Propiedad para la anotación cautelar del derecho de uso sobre una vivienda que era propiedad del padre de uno de los cónyuges, ostentando éstos la condición de simples precaristas; en cambio la Sentencia del T.S. de 31 de diciembre de 1.994 [j 24] entendió que no cabe que los que ocupan una vivienda en precario puedan obtener una protección posesoria de vigor jurídico superior al que el hecho del precario proporciona a la familia. En definitiva, si se admite el atribuir a un cónyuge el uso de la vivienda propiedad de otros familiares traería como consecuencia que desaparecieran muchas benéficas ayudas para proporcionar techo a seres queridos ante el temor de que una crisis familiar privara en parte el poder de disposición del dueño de la vivienda que ha cedido su uso a los cónyuges.

Y así tenemos ahora la importante sentencia del Tribunal Supremo de 29 de octubre de 2.008. [j 25] Se trata de la cesión de una vivienda por sus propietarios a un hijo y su esposa, para que constituya el hogar familiar; los cónyuges se separan y la Audiencia Provincial de Alicante atribuye el uso de la vivienda a la mujer; los titulares de la vivienda recurren al Tribunal Supremo y éste afirma tajantemente que aunque se tratara de comodato, que se caracteriza por la cesión gratuita de una cosa por un tiempo determinado o para un uso concreto, como ese uso era para constituir el hogar familiar, al haber una separación desaparece el derecho de la nuera a usarla, pasando a precario. En definitiva, fija como doctrina jurisprudencial la siguiente:

la situación de quien ocupa una vivienda cedida sin contraprestación y sin fijación de plazo por su titular para ser utilizada por el cesionario y su familia como domicilio conyugal o familiar es la propia de un precarista, una vez rota la convivencia, con independencia de que le hubiera sido atribuido el derecho de uso y disfrute de la vivienda, como vivienda familiar, por resolución judicial.

Doctrina que reitera la Sentencia nº 548/2014 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 14 de Octubre de 2014. [j 26]

La Sentencia del Tribunal Supremo de 22 de octubre de 2.009 [j 27] vuelve a tratar el tema, citando la doctrina de la Sala en el sentido de que la situación de quien ocupa una vivienda cedida sin contraprestación y sin fijación de plazo por su titular para ser utilizada por el cesionario y su familia como domicilio conyugal o familiar es la propia de un precarista, una vez rota la convivencia, con independencia de que le hubiera sido atribuido el uso y disfrute de la vivienda, como vivienda familiar, por resolución judicial.

Igualmente, la Sentencia nº 69/2014 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 13 de Febrero de 2014 [j 28] trata el caso de una vivienda propiedad del padre (precisamente se la había donado el mismo hijo) y ocupada por su hijo y su pareja de hecho; en caso de separación, puede el propietario ejercer desahucio contra la nuera, ya que ésta no tiene título alguno de posesión, es simple poseedora de hecho que tiene la calificación de precario y no de comodato, contrato que nunca existió ni expresa ni tácitamente.

Por su parte, la Resolución de la DGRN de 21 de junio de 2004 [j 29] trata el tema de la atribución, en convenio regulador aprobado judicialmente, del uso de la vivienda a la esposa sobre una finca de la que el padre del marido es usufructuario. La D.G. entiende que no puede inscribirse el uso de la vivienda familiar cuando el usufructo de dicho bien pertenece a personas distintas de las que suscriben el Convenio regulador. Cuestión distinta, dice la DGRN, sería la de si podría inscribirse tal derecho como sucesivo al usufructo actual, pero este tema no se plantea, dados los términos del Convenio regulador.

La Sentencia nº 279/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 28 de Abril de 2016 [j 30] menciona las diversas sentencias del TS en la materia y trata el supuesto en que la atribución del uso tiene lugar en un convenio en el que el cónyuge que consiente la atribución al otro tiene una participación minoritaria, concluyendo el Tribunal Supremo que no cabe cuestionar la legitimación del partícipe mayoritario para ejercitar la acción de desahucio por precario.

Y como no podía ser de otro modo, la Resolución de la DGRN de 4 de septiembre de 2017 [j 31] deja patente que no es posible inscribir el derecho de uso sobre la vivienda familiar fijado en el convenio regulador de los efectos del divorcio, constando la finca sobre la que se establece el derecho inscrita a nombre de persona distinta de los cónyuges, y que no ha sido parte en el procedimiento judicial de divorcio.

d).- Si la vivienda estaba arrendada a uno de los cónyuges:

Si la vivienda estaba arrendada a un cónyuge y su uso se atribuye al otro, debe tenerse en cuenta el art. 15 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que admite la subrogación en el contrato de arrendamiento pero siempre que se cumplan los requisitos establecidos en el párrafo segundo. Dice el art 15 LAU , según la redacción dada por la Ley 4/2013, de 4 de junio, de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de vivienda:

articulo 15 Separación, divorcio o nulidad del matrimonio del arrendatario.
1. En los casos de nulidad del matrimonio, separación judicial o divorcio del arrendatario, el cónyuge no arrendatario podrá continuar en el uso de la vivienda arrendada cuando le sea atribuida de acuerdo con lo dispuesto en la legislación civil que resulte de aplicación. El cónyuge a quien se haya atribuido el uso de la vivienda arrendada de forma permanente o en un plazo superior al plazo que reste por cumplir del contrato de arrendamiento, pasará a ser el titular del contrato.
2. La voluntad del cónyuge de continuar en el uso de la vivienda deberá ser comunicada al arrendador en el plazo de dos meses desde que fue notificada la resolución judicial correspondiente, acompañando copia de dicha resolución judicial o de la parte de la misma que afecte al uso de la vivienda.
Doctrina del TS sobre facultades del titular de la vivienda

La Sentencia del Tribunal Supremo de 18 de enero de 2.010 [j 32] analiza diversas situaciones que pueden producirse:

  • vivienda propiedad de un cónyuge estando atribuido el uso al otro consorte: el propietario puede enajenar, incluso si es copropietario puede instar la división de la cosa común..... pero el derecho de uso seguirá, como se ha dicho antes.
  • Cesión gratuita del uso por tercero : en caso de crisis matrimonial el propietario tiene acción de desahucio porque existe un precario (supuesto normal de los padres que ceden el uso a un hijo y su consorte, de forma gratuita).
  • En caso de dos copropietarios y uno ha cedido gratuitamente el uso al otro y su consorte: en el caso de crisis matrimonial de los usuarios (un condueño y su consorte) estaremos también en un precario y el copropietario que cedió el uso podrá ejercitar acciones que sean favorables a la comunidad.

La Sentencia del Tribunal Supremo de 18 de marzo de 2011 [j 33] reitera como doctrina jurisprudencial:

Para el caso de que no exista negocio jurídico alguno que justifique la ocupación, y frente a la posible reclamación de su propietario, no podrá oponerse la atribución del uso de la vivienda que haya sido establecido en el ámbito de un procedimiento de familia. Tal y como indica la Tribunal Supremo de 18 de enero de 2.010, [j 34] la solución a estos conflictos debe ser dada desde el punto de vista del Derecho de propiedad y no desde los parámetros del Derecho de familia, porque las consecuencias del divorcio o la separación de los cónyuges, nada tienen que ver con los terceros propietarios.

Y esta doctrina la recuerda la Sentencia nº 695/2011 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 10 de Octubre de 2011. [j 35]

Normas sobre el derecho de uso Duración del derecho de uso

Advierte la Sentencia nº 34/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 19 de Enero de 2017 [j 36] que mantener indefinidamente en el uso a uno de los cónyuges no es lo que autoriza el art. 96 CC.

Pero puede ocurrir:

* Falta de indicación de la duración.

Puede ocurrir que la Sentencia que atribuya el uso a un cónyuge e hijos no especifique la duración.

1.- Si hay hijos menores de edad:

Se ha interpretado por la jurisprudencia que el art. 96 CC protege el interés de los menores, que resulta ser el más necesitado de protección en el procedimiento matrimonial; la atribución suele concederse hasta la mayoría de edad de último de los hijos.

Pero ¿si no se fija temporalidad?.

El tema lo trató al Resolución de la DGRN de 22 de abril de 2.004. [j 37] Se denegaba la inscripción del derecho de uso atribuido a un cónyuge y sus hijos, por no indicarse su duración. La D.G. dice:

el señalamiento de plazo no es necesario. y ello porque: a) si bien ha de constar en el Registro el plazo de duración de los derechos reales de carácter temporal, el derecho de uso de la vivienda familiar no es propiamente un derecho real, ya que la clasificación entre derechos reales y de crédito es una división de los derechos de carácter patrimonial, y el expresado derecho de uso no tiene tal carácter patrimonial, sino de orden puramente familiar para cuya eficacia se establecen ciertas limitaciones a la disposición de tal vivienda (cfr. último párrafo del artículo 96 CC); b) tal derecho de uso, aunque no se señale un plazo de duración, siempre tendrá un término máximo : la vida del cónyuge a quien se atribuye; y c) la atribución del repetido derecho no es irrevocable , pues, como parte de las medidas que acuerda el Juez en los casos de separación y divorcio, habrán de cambiarse cuando se alteren las circunstancias (cfr. artículo 91 "in fine" del CC), con lo que el señalamiento de un plazo de duración podría inducir a confusión siendo tal plazo, por su naturaleza, esencialmente prorrogable.

Asimismo, la Sentencia nº 282/2015 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 18 de Mayo de 2015 [j 38] indica que el principio que aparece protegido en el art. 96 del CC es el del interés del menor, que requiere alimentos que deben prestarse por el titular de la patria potestad, y entre los alimentos se encuentra la habitación art. 142 CC); por ello los ordenamientos jurídicos españoles que han regulado la atribución del uso en los casos de crisis matrimonial o de crisis de convivencia, han adoptado esta regla (así, expresamente, el art. 233-20.1 CCCat). La atribución del uso de la vivienda familiar, es una forma de protección, que se aplica con independencia del régimen de bienes del matrimonio o de la forma de titularidad acordada entre quienes son sus propietarios, por lo que no puede limitarse el derecho de uso al tiempo durante el cual los progenitores ostenten la titularidad sobre dicho bien.

2.- Si no hay hijos o ya no son menores de edad, la atribución debe expresar su temporalidad. (Resolución de la DGRN de 20 de octubre de 2016). [j 39]

3.-En cambio, en Cataluña, el artículo 233-20.2 CCCat. exige, en todo caso, que se señale plazo: la RESOLUCIÓN JUS/1856/2016, de 21 de junio [j 40] advierte que la atribución del derecho de uso en caso de separación o divorcio debe fijar su duración, aunque sea de forma indirecta: cumpliría con las exigencias del principio de especialidad o determinación no solo la fijación de un plazo de duración, aunque fuera incierto en el cuándo, sino también la utilización de un redactado en la sentencia que permitiera la aplicación mecánica del plazo impuesto por el artículo 233-20.2 CCCat.

*Extinción del derecho de uso:

    • Hay supuestos de extinción de este derecho, por circunstancias sobrevenidas ; así, por ejemplo la Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de octubre de 2010 [j 41] que resuelve el caso siguiente: habiéndose atribuido inicialmente el uso a la madre y a los hijos, ésta convive después con su nueva pareja en otro domicilio y el Tribunal Supremo considera ajustado a Derecho que ahora el uso se atribuya al marido, diciendo:
cuando el hijo no precisa de la vivienda familiar, por encontrarse satisfechas sus necesidades de habitación a través de otros medios,... no puede pretenderse una especie de reserva de la que fue vivienda familiar durante el matrimonio para poder usarla en el hipotético caso en que no fuese posible el uso de la vivienda en la que ahora el hijo convive con la titular de su guarda y custodia, añadiendo el TS la atribución del uso del que fue hasta el momento de la separación el domicilio familiar constituye una forma de contribuir al deber de alimentos de los hijos, aspecto que en el presente caso, se encuentra perfectamente cubierto por la aportación de la madre que no debe olvidarse, tiene también el deber de prestarlos a su hijo menor.

Distinto es el que caso que vigente el derecho de uso a favor de los hijos y progenitor que los custodia, éste viva maritalmente con otra persona, ya que puede cuestionarse si tienen derecho la pareja del progenitor que ocupa la vivienda - si ser el dueño- a convivir maritalmente con otra persona; las Audiencias han adoptado soluciones distintas. Ultimamente, la Sentencia nº 325/2017 de AP Madrid, Sección 8ª, 10 de Julio de 2017 [j 42] (que cita las diversas soluciones de algunos Tribunales) afirma que el Código Civil no contempla la convivencia marital como causa de extinción del derecho de uso sobre la vivienda ni siquiera para el caso de que no haya hijos comunes. En el Derecho Común, la convivencia marital solo está prevista para la extinción de la pensión compensatoria. Solución distinta en Derecho catalán., pues el art. 233-24 del Código Civil declara causa de la extinción del derecho de uso atribuido en un proceso matrimonial y por razón de la necesidad del cónyuge, cuando este contrae matrimonio o convive maritalmente con otra persona.

*Si hay hijos mayores de edad:

Do supuestos:

1.- Los hijos son mayores de edad, en el momento de la separación o divorcio, que es cuando se discute a quien se atribuye el uso de la vivienda:

Como señala la Sentencia nº 142/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 1 de Marzo de 2017 [j 43] la atribución debe hacerse al cónyuge que ostenta el interés más digno de protección. En el caso de ser éste el titular de un contrato de arrendamiento, esta Sentencia decide que no es preciso establecer un plazo prudencial contemplado en el artículo 96.3 del Código Civil, al ser el titular del contrato de arrendamiento.

2.- Los hijos alcanzan la mayoría de edad después de la atribución del uso de la vivienda.

La Sentencia nº 707/2013 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 11 de Noviembre de 2013 [j 44] se refiere al supuesto en que los hijos del matrimonio llegan a la mayoría de edad, estando atribuido el uso de la vivienda a un cónyuge; señala:

a).- Que la mayoría de edad no es por sí sola causa que determine el cese del uso que estaba atribuido al cónyuge que convivía con el menor: debe acudirse al interés de superior protección.

b).- Pero, la mayoría de edad alcanzada por los hijos a quienes se atribuyó el uso deja en situación de igualdad a marido y mujer ante este derecho, enfrentándose uno y otro a una nueva situación que tiene necesariamente en cuenta, no el derecho preferente que resulta de la medida complementaria de guarda y custodia, sino el interés de superior protección, que a partir de entonces justifiquen, y por un tiempo determinado. Y es que, adquirida la mayoría de edad por los hijos, tal variación objetiva hace cesar el criterio de atribución automática del uso de la vivienda que artículo 96 CC establece a falta de acuerdo entre los cónyuges, y cabe plantearse de nuevo el tema de su asignación, pudiendo ambos cónyuges instar un régimen distinto del que fue asignación inicialmente fijado por la minoría de edad de los hijos, en concurrencia con otras circunstancias sobrevenidas».

Doctrina que recuerda la Sentencia nº 176/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 17 de Marzo de 2016. [j 45]

La Sentencia nº 636/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 25 de Octubre de 2016 [j 46] casa sentencia de la Audiencia Provincial de Salamanca por haber utilizando ésta el criterio del beneficio del descendiente llegado a la mayoría de edad, lo que contradice la doctrina del TS.

Y siguiendo esta doctrina, la Sentencia nº 390/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 20 de Junio de 2017 [j 47] señala que alcanzada la mayoría de edad de los hijos, la adjudicación al cónyuge que esté más necesitado de protección no puede hacerse por tiempo indefinido, doctrina aplicable tanto cuando se adjudica el uso de la vivienda al «cónyuge no titular» porque la vivienda es privativa del otro como cuando la vivienda tiene el carácter de bien ganancial.

Hijos discapacitados:

Se plantea el tema de si al haber hijos discapacitados que lleguen a la mayoría de edad, debe continuar atribuido el uso al progenitor con el que convivían mientras eran menores.

La Sentencia nº 31/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 19 de Enero de 2017 [j 48] entiende que se debe seguir aplicando la norma del párrafo tercero del artículo 96, que atribuye el uso al cónyuge cuyo interés sea el más necesitado de protección, por el tiempo que prudencialmente se fije, prescindiendo de si hay o no discapacitados; entiende el TS que prescindir de este límite temporal en el caso de hijos discapacitados o con la capacidad judicialmente modificada en razón a dicho gravamen o limitación sería contrario al artículo 96 CC y con ello dejaría de estar justificada la limitación que este precepto prevé a otros derechos constitucionalmente protegidos, pues impondría al titular del inmueble una limitación durante toda su vida, que vaciaría de contenido económico el derecho de propiedad, o al menos lo reduciría considerablemente, en la medida en que su cese estaría condicionado a que el beneficiario mejore o recupere su capacidad, o desaparezca su situación de dependencia y vulnerabilidad.

El tema es delicado, para el TS el interés superior del menor, que inspira la medida de uso de la vivienda familiar, no es en todo caso equiparable al del hijo mayor con discapacidad en orden a otorgar la especial protección que el ordenamiento jurídico dispensa al menor. El interés del menor tiende a su protección y asistencia de todo orden, mientras que el de la persona con discapacidad se dirige a la integración de su capacidad de obrar mediante un sistema de apoyos orientado a una protección especial, según el grado de discapacidad. En definitiva, una cosa es que se trate de proteger al más débil o vulnerable y otra distinta que en todo caso haya que imponer limitaciones al uso de la vivienda familiar en los supuestos de crisis matrimonial, cuando hay otras formas de protección en ningún caso discriminatorias, como la obligación de prestar alimentos.

La Sentencia nº 167/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 8 de Marzo de 2017 [j 49] reitera que la discapacidad de un hijo mayor de edad puede posibilitar la fijación de una prestación alimenticia, pero no la atribución de la vivienda familiar.

Ejecución de hipoteca, constando inscrito el derecho de uso

La Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de octubre de 2.010 [j 50] trata el siguiente caso: se constituye una hipoteca sobre una vivienda por el marido y la esposa concurre y consiente; más tarde, con motivo de un convenio de separación, se atribuye el uso a la esposa; por falta de pago el acreedor ejecuta la hipoteca y se adjudica en subasta y el adjudicatario pretende la posesión frente a la esposa que tiene inscrito su derecho de uso. El Tribunal Supremo deja claro:

la esposa aceptó la hipoteca constituida por su marido sobre un bien destinado a vivienda habitual; de este modo, el negocio jurídico de disposición es válido y no puede ser anulado, porque en su celebración concurrieron los requisitos exigidos en el art. 1320 CC cuando el bien hipotecado se destina a vivienda familiar. En consecuencia, ejecutado el inmueble que garantizaba con hipoteca la deuda del marido, no puede oponerse la posesión derivada del derecho de uso del inmueble atribuido a la recurrida y sus hijas.

Y es que la solución no sería distinta si no hubiera habidos separación: al no pagarse el préstamo, ambos cónyuges habrían perdido la posesión de la finca.

Y en esta línea, la Resolución de la DGRN de 8 de abril de 2015 [j 51] afirma que ejecutado el inmueble que garantizaba con hipoteca la deuda contraída por un consorte para su adquisición, (en el caso la adquisición lo fue en estado de soltero) no puede oponerse la posesión derivada del derecho de uso del inmueble atribuido en caso de separación, ya que el derecho de uso, es en todo caso posterior al crédito por el que se ejecuta la hipoteca.

En el mismos sentido, la Sentencia nº 118/2015 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 6 de Marzo de 2015: [j 52] el derecho al uso de la vivienda familiar concedido por sentencia en un proceso de divorcio no constituye un derecho oponible a la ejecución de la hipoteca del inmueble. La solución a estos conflictos debe ser dada desde el punto de vista del derecho de propiedad y no desde los parámetros del derecho de familia, porque las consecuencias del divorcio o la separación de los cónyuges, nada tiene que ver con los terceros propietarios.

Otros pactos

Con frecuencia los convenios, aprobados judicialmente, contienen pactos que puede ser no inscribibles o incluso no encajar en el ordenamiento jurídico.

Por ejemplo: la Resolución de la DGRN de 11 de septiembre de 2003 [j 53] trató el tema de un convenio en el cual se atribuye la propiedad de la vivienda al marido y el uso a la esposa e hijos, pero la esposa releva al marido con carácter irrevocable a las limitaciones (necesidad del consentimiento) del art. 1320 CC y el marido se compromete a no vender pero sí a poderlo hipotecar; se pactó que el derecho de uso no se inscribiera; el Registrador inscribió el derecho de uso a pesar de la renuncia a inscribir , pero no inscribió los otros pactos. La DG entiende que, pese a la aprobación judicial del convenio, hay pactos (la renuncia irrevocable a las limitaciones del art. 1320 CC) que no encajan en el ordenamiento, por tratarse de una renuncia a un derecho concedido en interés de los hijos y de otros pactos sin trascendencia real (no vender, pero sí hipotecar).

Otros temas sobre la atribución de la vivienda familiar

Podemos recordar que el T.S. en Sentencia de 27 de marzo de 2.001 [j 54] ha reconocido el derecho de uso de la vivienda familiar a favor de un miembro de la pareja desfavorecido con ocasión de la ruptura, aplicando la doctrina del enriquecimiento injusto y el trabajo doméstico que realizó durante la convivencia.

Y la Resolución de la DGRN de 8 de junio de 2.009 [j 55] trata el caso de un convenio en el que se atribuye la vivienda familiar a la esposa y se pacta que podrá venderla si compra otra a su nombre y al de los hijos; otorgada la venta y posterior compra de la madre en su nombre y en nombre de los hijos menores, sin el padre de éstos y titular de la patria potestad compartida, pero notificada la venta, tal como se había convenido, la DGRN entiende que no hace falta que concurra a la compra ni reitere su consentimiento el padre de los menores, que ya prestó su consentimiento, bastando la notificación.

La Resolución de 2 de enero de 2006 [j 56] de la Dirección General de los Registros y del Notariado admite que en un convenio de separación de unos cónyuges casados en régimen de separación, se pacte que una vivienda y un garaje propiedad del marido se adjudiquen a la esposa; estando el convenio aprobado judicialmente, será título apto para inscribir la transmisión del dominio pactado, sin necesidad de escritura pública .

La resolución de la DGRN de 19 de mayo de 2012 [j 57] admite, acordado y aprobado judicialmente en convenio de divorcio, la inscripción de la atribución del uso del domicilio familiar y su ajuar a los hijos menores que vivirán en compañía de su madre, pero deben completarse los datos identificativos de los hijos; en el mismo sentido la Resolución de la DGRN de 11 de enero de 2018 [j 58] según la cual, normalmente, se atribuye a uno de los cónyuges (siendo correlato de las obligaciones o deberes-función que para los progenitores titulares de la patria potestad resultan de la misma (cfr. artículo 154 del Código Civil), que no decaen en las situaciones de ruptura matrimonial) pero nada obsta que, en atención al interés más necesitado de protección, pueda el Juez aprobar la medida acordada por los cónyuges y, en consecuencia, atribuir el uso del domicilio familiar a los hijos menores, pero siempre debidamente identificados.

La Sentencia nº 622/2013 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 17 de Octubre de 2013 [j 59] recuerda la doctrina tradicional:

La atribución del uso de la vivienda familiar, es una forma de protección, que se aplica con independencia del régimen de bienes del matrimonio o de la forma de titularidad acordada entre quienes son sus propietarios, por lo que no puede limitarse el derecho de uso al tiempo durante el cual los progenitores ostenten la titularidad sobre dicho bien.

Finalmente, la Sentencia nº 724/2016 de TS, Sala 1ª, de lo civil, 5 de diciembre de 2016 [j 60] considera que aunque inicialmente el marido se quedó a vivir en la vivienda familiar, y los menores junto con su madre residían en una finca arrendada, solicitada ahora la atribución del uso a la esposa y menores, es correcto considerar que dicha vivienda no dejó de ser nunca la vivienda familiar.

Recursos adicionales

Jurisprudencia, Doctrina y Modelos en vLex.com en la voz Matrimonio

Jurisprudencia, Doctrina y Modelos en vLex.com en la voz Atribución de la vivienda familiar

Doctrina En formularios Esquemas procesales Legislación básica Legislación Citada

Jurisprudencia Citada
  1. Sentencia nº 43/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 23 de Enero de 2017.
  2. Sentencia nº 183/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 14 de Marzo de 2017.
  3. Sentencia nº 117/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 22 de Febrero de 2017.
  4. Sentencia nº 95/2018 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 20 de Febrero de 2018.
  5. Sentencia nº 79/2018 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 14 de Febrero de 2018.
  6. Sentencia nº 129/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 3 de Marzo de 2016.
  7. Resolución de 19 de enero de 2016, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la negativa del registrador de la propiedad de Roquetas de Mar n.º 3 a inscribir un testimonio de sentencia de divorcio..
  8. Resolución de 20 de octubre de 2016, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la nota de calificación del registrador de la propiedad de Moncada nº 2, por la que se suspende la inscripción de una sentencia aprobatoria del convenio regulador de los efectos de un divorcio..
  9. RESOLUCIÓN de 25 de octubre de 1999, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por doña María Cruz García, contra la negativa del Registrador de la Propiedad de Madrid número 36, don Luis María Stampa y Piñeiro, a inscribir un derecho de uso y disfrute, en virtud de apelación de la recurrente..
  10. Resolución de 5 de septiembre de 2016, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la nota de calificación extendida por el registrador de la propiedad de Granada nº 2, por la que se suspende la inscripción de un auto de adjudicación recaído en procedimiento de ejecución hipotecaria..
  11. Sentencia de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 8 de Octubre de 2010.
  12. Sentencia nº 861/2009 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 18 de Enero de 2010.
  13. Resolución de 27 de agosto de 2008, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto por el notario de Valencia, don Enrique Robles Perea, contra la negativa del registrador de la propiedad de Valencia n.º 9, a la inscripción de un derecho de uso consecuencia de un divorcio..
  14. Resolución de 31 de marzo de 2000.
  15. Resolución de 8 de marzo de 2018, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la negativa del registrador de la propiedad de Mijas n.º 3 a practicar la inscripción derivada de auto dictado en procedimiento de...

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