Capacidad para celebrar el contrato de compraventa

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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El contrato de compraventa es aquel en virtud del cual “una parte -vendedor- se obliga a transmitir una cosa o derecho a otra - comprador- a cambio de que ésta se obligue a pagarle una suma de dinero llamada precio”; así lo define Albaladejo, en unos términos que no difieren de la definición que da el art. 1445 del Código Civil (CC).

Interesa analizar los requisitos de toda compraventa desde el punto de vista subjetivo, es decir, en orden a la capacidad de los otorgantes para celebrar la compraventa.

Contenido
  • 1 Regla general para comprar y vender
  • 2 Casos particulares para comprar o vender
  • 3 Nomas especiales para vender según las diversas legislaciones
    • 3.1 Venta por menores de edad
      • 3.1.1 Nomas del Código Civil (CC)
      • 3.1.2 Normas en Aragón
      • 3.1.3 Normas en Cataluña
      • 3.1.4 Normas en Navarra
    • 3.2 Venta de bienes de incapacitado
      • 3.2.1 Legislaciones que se rijan por el Código Civil
      • 3.2.2 Cataluña
    • 3.3 Venta por los cónyuges
    • 3.4 Venta de bienes de personas jurídicas
  • 4 Compras ventas sujetas a requisitos especiales
  • 5 Ver también
  • 6 Recursos adicionales
    • 6.1 En Formularios
    • 6.2 En doctrina
  • 7 Legislación básica
  • 8 Legislación citada
  • 9 Jurisprudencia citada
Regla general para comprar y vender

Las partes contratantes son el vendedor y el comprador. El vendedor se obliga a transmitir la cosa. El comprador se obliga a pagar el precio o signo que lo represente. Es importante resaltar este hecho: Los otorgantes (vendedor y comprador) no transmiten y adquieren, respectivamente, cosa y precio, sino que se obligan a ello; la transmisión será la consecuencia y objetivo final del contrato, pero no requisito simultáneo del mismo .

Si los otorgantes se obligan, ello implica que cada parte contratante ha de tener la capacidad general para obligarse, que, dando por supuesta la capacidad jurídica, será la capacidad de obrar. Así dice el art. 1457, CC:

Podrán celebrar el contrato de compra y venta todas las personas a quienes este Código autoriza para obligarse, salvo las modificaciones contenidas en los artículos siguientes

En consecuencia:

  • En el caso de persona física, debe tener la capacidad para obligarse conforme a la legislación civil aplicable; además ha de tener la capacidad mental necesaria para contratar; para lo primero habrá que aplicar las normas generales sobre menores emancipados, incapacitados, patria potestad prorrogada, etc. que a continuación se comentan; el segundo caso, es materia judicial si se alega la incapacidad.
  • En el caso de persona jurídica, ésta deberá tener la capacidad para obligarse en función de sus normas específicas.
Casos particulares para comprar o vender
  • Mayor de edad: Dando por supuesto que no se incurra en vicio de consentimiento, el único límite radica en las concretas prohibiciones legales para celebrar este contrato. Véase Prohibiciones en la compraventa

Pero, si se trata de menores, incapacitados, etc. hay unas reglas que afectan a su capacidad, exigiéndose además, en esos casos unos requisitos especiales cuando se trata de enajenar bienes inmuebles o del especial valor de los mismos (no de comprar).

  • El menor no emancipado: no puede otorgar por sí el contrato de compraventa, tanto si actúa como vendedor como comprador; deberá, en su caso ser otorgada la compraventa por su representante legal (o sea el titular/es de la patria potestad y en su defecto el tutor y además con los requisitos legales). Si a pesar de ello otorga la compraventa el menor, los efectos dependerán de si el menor goza o no de discernimiento.

La Sentencia nº 24/2000 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 21 de Enero de 2000 [j 1] analiza los dos supuestos, diciendo:

conviene distinguir aquellas relaciones jurídicas concertadas por menores de edad, dotados de discernimiento suficiente, con su intervención efectiva y prestando su consentimiento, por lo tanto sin la capacidad jurídica exigida, pero que no son radicalmente nulas, pues el consentimiento contractual existe, si bien resulta aplazado en sus efectos vinculantes. Se trata de un consentimiento hacia tiempo futuro, ya que al llegar a la mayoría de edad pueden efectuar su ratificación confirmatoria (art. 1309, 1310 y 1311, CC), justificando así el consentimiento prestado. Lo mismo sucede si se trata de enajenaciones llevadas a cabo por los padres que ostentan la patria potestad contraviniendo el art. 166, CC que exige autorización judicial, caso contemplado en la sentencia de 9 de mayo de 1994. [j 2] Supuesto distinto es la falta de capacidad de los menores que venden (incapacidades naturales por la edad), se trata de consentimiento inexistente que acarrea la nulidad radical del contrato (art. 6.3, CC). No cabe confundir la ineficacia del consentimiento prestado en la minoría de edad con la falta del mismo que invalida radicalmente la relación jurídica.

La Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia ha redactado así el art. 1263 CC:

No pueden prestar consentimiento: 1.º Los menores no emancipados, salvo en aquellos contratos que las leyes les permitan realizar por sí mismos o con asistencia de sus representantes, y los relativos a bienes y servicios de la vida corriente propios de su edad de conformidad con los usos sociales...

Y añade el art. 1264 CC, también redactado de nuevo por la citada Ley 26/2015, de 28 de julio:

Lo previsto en el artículo anterior se entiende sin perjuicio de las prohibiciones legales o de los requisitos especiales de capacidad que las leyes puedan establecer.
  • El menor emancipado no casado: podrá comprar, pero no vender bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales ni objetos de extraordinario valor sin el complemento de capacidad que le deberán prestar los padres o el curador, como establece el art. 323, CC. Prestado el consentimiento no hay requisitos adicionales; si el menor emancipado otorga el contrato, será simplemente anulable.
  • El menor emancipado casado: precisará el complemento de capacidad a que se refiere el art. 324, CC, es decir, para poder enajenar o gravar bienes inmuebles, establecimientos mercantiles y objetos de extraordinario valor que sean comunes, basta si es mayor el otro cónyuge, el consentimiento de los dos; si también es menor, se necesitará, además, el de los padres o curadores de uno y otro.
  • El incapacitado: si está sujeto a tutela: el tutor podrá otorgar una compraventa, pero cumpliendo en el caso de venta las exigencias legales (autorización judicial, subasta); si está sujeto a curatela dependerá de la sentencia la cual determinará los casos en que se exige la concurrencia del curador. Si a pesar de ello otorga la venta el incapacitado, por sí solo, la compraventa estará sujeta -como en el caso del menor- a dos posibles efectos:
    • si carece absolutamente de conciencia y voluntad el contrato será inexistente.
    • si tiene conciencia y voluntad pero no ha alcanzado la mayoría de edad será anulable.
Nomas especiales para vender según las diversas legislaciones

Para toda enajenación, y, por tanto, para poder vender (atención no para comprar) el legislador ha impuesto determinadas exigencias cuando se trata de menores, incapacitados o determinadas personas jurídicas; en cambio no suele haber limitaciones a la posibilidad de adquirir, sean bienes muebles o inmuebles.

Venta por menores de edad

Para todo contrato, y, por tanto, para comprar o para vender el legislador establece determinados requisitos especiales, más exigentes éstos cuando se trata de una venta, al participar ésta del carácter de acto de disposición.

Puede verse al respecto:

Nomas del Código Civil (CC)
  • Menores no emancipados

Por aplicación del art. 166, CC, se exigirá la autorización judicial para enajenar -vender es enajenar- o gravar (y no para adquirir) bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales, objetos preciosos y valores mobiliarios, salvo el derecho de suscripción preferente de acciones, sino por causas justificadas de utilidad o necesidad y previa la autorización del juez del domicilio, con audiencia del Ministerio fiscal; sin embargo, el mismo art. indica que:

no será necesario autorización judicial si el menor hubiese cumplido dieciséis años y consintiere en documento público ni para la enajenación de valores mobiliarios siempre que su importe se reinvierta en bienes o valores seguros.
  • Menores emancipados

Por aplicación del art. 323, CC, el menor emancipado no podrá gravar o enajenar bienes inmuebles y establecimientos mercantiles o industriales u objetos de extraordinario valor sin consentimiento de sus padres y, a falta de ambos, sin el de su curador.

Normas en Aragón

Venta bienes de los menores de edad en Aragón

  • Menores de edad casados

En cualquier contrato puede intervenir un menor de edad, si está casado, sin necesitar complemento alguno de capacidad; el art. 4 del Código del Derecho Foral de Aragón (CDFA), en vigor el 23 de abril de 2011 (antes art. 1 de la Ley 13/2006, de 27 de diciembre, de Derecho de la Persona (LDPA)) considera mayores de edad:

a) El que ha cumplido los dieciocho años. b) El que ha contraído matrimonio. El mayor de edad es capaz para todos los actos de la vida civil, salvo las excepciones establecidas en casos especiales por la ley. La declaración de nulidad del matrimonio no invalidará la mayoría de edad adquirida por el contrayente o contrayentes de buena fe.

Atención: el menor en situación de pareja estable no casada no es mayor de edad (las parejas estables estaban reguladas en Aragón por la Ley 6 de 26 de marzo de 1999 y ahora sus normas están en el CDFA .

  • Menores de 14 años

De acuerdo con el art. 15, CDFA (antes art. 12, LDPA) el representante del menor necesita autorización previa de la Junta de Parientes o del Juez, entre otros supuestos para aportar – ya que es un acto de disposición- a una...

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