Cesión de créditos

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Uno de los supuestos de modificación subjetiva de una obligación es el cambio de acreedor; cuando el nuevo acreedor ocupa la posición del anterior estamos ante una subrogación. Puede verse el tema subrogación en el que se analizan los supuestos de cambio de acreedor.

En el presente tema se estudia la cesión de créditos que es uno de los supuestos de novación subjetiva de la obligación que da lugar a la expresada subrogación.

Contenido
  • 1 Concepto de la cesión de créditos
  • 2 Normas que regulan la cesión de créditos
  • 3 Diferencia de la cesión de créditos con otras figuras
  • 4 Requisitos de la cesión de créditos
    • 4.1 Requisito subjetivo de la cesión de créditos
    • 4.2 Requisito objetivo de la cesión de créditos
    • 4.3 Requisito formal de la cesión de créditos
  • 5 Efectos de la cesión de créditos
    • 5.1 Efectos entre el cedente y el cesionario
    • 5.2 Efectos de la cesión de créditos respecto al deudor
    • 5.3 Efectos de la cesión de créditos respecto de terceros
  • 6 Casos especiales de cesión de créditos
    • 6.1 Cesión de un conjunto de créditos
    • 6.2 Cesión de créditos hipotecarios
    • 6.3 Cesión de créditos litigiosos
    • 6.4 Cesión de la herencia
  • 7 Ver también
  • 8 Recursos adicionales
    • 8.1 En formularios
    • 8.2 En doctrina
  • 9 Legislación básica
  • 10 Legislación citada
  • 11 Jurisprudencia citada
Concepto de la cesión de créditos

La cesión de un crédito es aquel acuerdo de voluntades por el que el acreedor cede, con justa causa, su crédito a un tercero, quien por la cesión se subroga en la posición del acreedor cedente; la cesión de un crédito afecta fundamentalmente a tres personas -físicas o jurídicas-, el acreedor que cede el crédito, el deudor que se mantiene y el nuevo acreedor; no se altera la situación de los terceros.

La STS 506/2015, 30 de septiembre de 2015 [j 1] califica la cesión de crédito como un negocio de disposición, bilateral, cuyos sujetos son el antiguo acreedor, cedente, y el nuevo, cesionario.

El tema de la cesión de créditos afecta a países distintos (cedente de un país cede sus créditos a entidad extranjera); el art. 2.a) de Convención de las Naciones Unidas sobre la cesión de créditos en el comercio internacional, del año 2004 dice: «Por «cesión» se entenderá la transferencia consensual por una persona («cedente») a otra («cesionario») de la totalidad, de una fracción o de una parte indivisa del derecho contractual del cedente a percibir una suma de dinero («crédito») de un tercero («deudor»)». (Puede verse el texto en: https://www.uncitral.org/pdf/spanish/texts/payments/receivables/ctc-assignment-convention-s.pdf).

Las funciones que desempeña la cesión de crédito son muy diversas (obsérvese estas cesiones de las Entidades de Crédito a fondos de grandes cantidades de créditos); se cita que pueden tener una función de financiación, función de garantía, función de solvencia, función solutoria.

Normas que regulan la cesión de créditos

La cesión de créditos está regulada fundamentalmente por el CC (art. 1526 y ss. CC) , a la cesión de créditos hipotecarios se refiere también la Ley Hipotecaria en los arts. 149 y ss. y hay otras disposiciones que se regulan la cesión de créditos, como el Código de Comercio que trata de la cesión de créditos mercantiles en sus arts. 347 y 348 y la Ley 1/1999, de 5 de enero, reguladora de las Entidades de Capital-Riesgo y de sus sociedades gestoras que en su Disposición Adicional Tercera regula el Régimen de determinadas cesiones de crédito (en concreto, cuando el cedente es empresario y el cesionario una entidad de crédito y se cumplen determinados requisitos).

Diferencia de la cesión de créditos con otras figuras

No debe confundirse la cesión de créditos con:

La subrogación mortis causa del acreedor; si fallece el acreedor persona física, su heredero será el titular del crédito del causante, pero no hay aquí un contrato, simplemente cambia el sujeto del patrimonio; en el legado del crédito será el heredero quien hará a entrega al legatario cediéndole todas las acciones que sobre el crédito tenía el causante. Ahora bien, hay reglas de la cesión de créditos hipotecarios que serán aplicables a estos supuestos.

Los supuestos de fusión o escisión; en ellos una sociedad continúa como sucesora universal de la sociedad fusionada o escindida, sin auténtico cambio de acreedor y ello sin perjuicio de hacer constar la fusión o escisión en el Registro de la Propiedad para estar legitimada la sociedad sucesora para la cancelación de la hipoteca (véase la Resolución de la DGRN de 12 de enero de 2002 [j 2] o la Resolución de 11 de diciembre de 2017) [j 3].

La subrogación impuesta al acreedor regulada por la Ley 2/1994 de 30 de marzo de subrogación y modificación de préstamos hipotecarios (modificada por la Ley 41/2007, de 7 de diciembre y por la Ley 5/2019, de 15 de marzo reguladora de los contratos de crédito inmobiliario). La cesión siempre es negocial; la subrogación es impuesta al primitivo acreedor. (Véase el tema Subrogación).

La subrogación concedida al vendedor, a que se refiere el art. 1458 CC , cuando a propósito de la venta de una venta de finca hipotecada, dice:

«Si no se hubiere pactado la transmisión de la obligación garantizada, pero el comprador hubiere descontado su importe del precio de la venta, o lo hubiese retenido y al vencimiento de la obligación fuere ésta satisfecha por el deudor que vendió la finca, quedará subrogado éste en el lugar del acreedor hasta tanto que por el comprador se le reintegre el total importe retenido o descontado».

Esta subrogación, a diferencia de la cesión de crédito hipotecario, tiene un origen legal y no convencional.

La subrogación concedida a los titulares de cargas posteriores a la hipoteca que pagan el crédito; es la subrogación por pago que contempla el art. 659.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y que tiene lugar cuando los titulares de derechos reales constituidos con posterioridad a la inscripción de la hipoteca que se ejecuta satisfacen antes del remate el importe del crédito, intereses y costas asegurados con la hipoteca de forma, que por disposición legal, quedarán subrogados en los derechos del actor.

La estipulación a favor de tercero: ésta permite la revocación mientras no consta la aceptación del favorecido por la estipulación; en la cesión de créditos no cabe la revocación de la cesión sin el consentimiento del cesionario.

Requisitos de la cesión de créditos Requisito subjetivo de la cesión de créditos

El CC no establece norma especial, por lo que deben aplicarse las reglas generales sobre la capacidad de contratar y de disponer. Se exige la capacidad general para contratar y la especial del acto por el que se cede (si es compraventa, normas sobre ésta, etc.).

Se ha planteado si para ceder un crédito hipotecario basta la capacidad general para contratar o se exige, especialmente para el acreedor cedente, la capacidad para enajenar inmuebles y, para el nuevo acreedor, la capacidad general de todo acreedor; parece más lógico que la misma capacidad exigida para ser acreedor hipotecario sea exigible para transmitir el crédito hipotecario y la misma capacidad para ser acreedor sea exigible al cesionario; de no ser así, se podrían burlar los requisitos mediante persona interpuesta que luego ceda el crédito hipotecario a quien no reúne los requisitos para ser acreedor.

De otra parte, solo es necesario el consentimiento del cedente y el cesionario, pero no el del deudor cedido, al que tan sólo debe notificarse la cesión para impedir su eventual liberación con el pago al acreedor cedente, que establece el art. 1257 CC .

Requisito objetivo de la cesión de créditos

El crédito ha de ser transmisible.

El CC, en su art. 1112 CC dispone:

«Todos los derechos adquiridos en virtud de una obligación son transmisibles con sujeción a las leyes, si no se hubiese pactado lo contrario».

Debe entenderse que también son transmisibles los derechos de crédito, siempre que:

  • No lo prohíba la ley, como es el caso del art. 151 CC cuando dice que «no es renunciable ni transmisible a un tercero el derecho a los alimentos)».
  • No haya un pacto prohibiendo la cesión, es decir, el pacto de non cedendo, admisible cuando el art. 1112 CC habla de que no se hubiese pactado lo contrario y así lo admitió en un caso la STS 875/2002, 26 de septiembre de 2002; [j 4] no obstante, se defiende por autores que estaríamos ante una prohibición de disponer y, por ello, con la limitación de efectos inter partes, sin que deba predicarse la nulidad de la cesión a un tercero que no ha sido parte en el pacto y lo ignora.
  • No estemos ante crédito personalísimo, como son los créditos en que se ha tenido en cuenta las circunstancias personales de uno de los contratantes o que se trate de créditos derivados de la patria potestad, filiación, etc.
Requisito formal de la cesión de créditos

Rige el principio de libertad de forma, si bien el art. 1526 CC dispone que la cesión del crédito surtirá efecto frente a tercero desde que la fecha de la transmisión deba tenerse por cierta, de acuerdo con lo preceptuado en los artículos 1218 CC y 1227 CC del mismo cuerpo legal; si la cesión del crédito o derecho se refiere a un inmueble, desde la fecha de su inscripción en el Registro de la Propiedad.

En cuanto a los modos de cesión se citan la compraventa , la permuta, aportación social, el pago, la atribución gratuita o, incluso, a través de un negocio atípico siempre que se consiga la cesión del crédito como efecto jurídico, pero exigiéndose como en todo supuesto, causa existente y lícita.

La cesión de créditos no requiere el consentimiento del deudor. La citada STS 506/2015, 30 de septiembre de 2015 [j 5] señala:

«Una vez perfeccionada por la conjunción de los consentimientos de cedente y cesionario, la transmisión del crédito se produce y el cesionario se convierte en acreedor, sin necesidad de que el deudor cedido lo consienta, ni siquiera que lo conozca. La liberación del deudor que paga al cedente antes de tener conocimiento de la cesión no se...

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