Clases de legados

Autor:Barbara Ariño y Manuel Faus
Cargo del Autor:Abogada y Notario
 
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Bajo la denominación genérica de legados, se engloban en el Código Civil (CC) una serie de supuestos que se caracterizan por ser disposiciones mortis causa a título particular y que permiten cumplir diferentes fines por el testador.

En este tema, se exponen las diferentes clases de legados que se relacionan en la normativa civil y sus características principales. Esta clasificación de legados es la que sigue:

Contenido
  • 1 Legado de cosa específica
  • 2 Legado de cosa ajena
  • 3 Legado de cosa propia del legatario favorecido
  • 4 Legado de cosa gravada
  • 5 Legados de crédito y liberación
  • 6 Legado de deuda
  • 7 Legado alternativo
  • 8 Legado de cosa genérica
  • 9 Legado de pensión o prestación periódica
  • 10 Legado de cosa ganancial
  • 11 Legado de cosa pertenenciente a comunidad postganancial
  • 12 Prelegado y modo
    • 12.1 Prelegado
    • 12.2 Legado modal
    • 12.3 Legado sujeto a la condición del cuidado del testador
  • 13 Recursos adicionales
    • 13.1 En formularios
    • 13.2 En doctrina
  • 14 Legislación básica
  • 15 Legislación citada
  • 16 Jurisprudencia citada
Legado de cosa específica

1.- Su determinación:

La cosa específica debe estar perfectamente determinada, en especial cuando el legatario está facultado para tomar por sí posesión del legado; por ello, si hay dudas sobré qué es lo que realmente se ha querido legar, como sucede cuando se cita por el testador una finca que no coincide exactamente con la inscrita (denominación, superficie, situación, etc) estaremos ante un supuesto en el que, como pone de relieve la Resolución de la DGRN de 21 de diciembre de 2018, [j 1] la interpretación de cuál fue la voluntad del testador respecto a la cosa legada corresponderá a todos los herederos e interesados en la sucesión, y, por lo tanto, ésta sería una cuestión de competencia exclusiva de los herederos y el legatario o, en su caso, de decisión judicial.

2.- Regulación y efecto:

El legado de cosa específica y determinada, propia del testador, se regula en el art. 882 CC según el cual el legatario adquiere su propiedad desde que aquél muere, y hace suyos los frutos o rentas pendientes, pero no las rentas devengadas y no satisfechas antes de la muerte.

3.- La entrega:

El legatario deberá pedir su entrega al heredero o al albacea , cuando éste se halla autorizado para darla de acuerdo con el art. 885 CC, lo que implica que ese bien no entra a formar parte del caudal hereditario sobre el que han de versar las operaciones particionales y que, en el caso de ser varios los legatarios de un mismo bien, se constituye sobre él una comunidad ordinaria, sometida a las reglas contenidas en los arts. 392 y ss CC (STS de 25 de mayo de 1992 [j 2], ratificada por STS de 21 de abril de 2003). [j 3]

Pues bien, como indica la Sentencia AP Madrid de 09 de junio de 2011 [j 4], esta falta de posesión del legatario se explica por la adquisición de la posesión civilísima de la herencia que el art. 440 CC otorga al heredero desde la apertura de la sucesión en el caso de que acepte la herencia, quedando obligado a la transmisión de la posesión. Por ello, por efecto del legado surgen en favor del legatario/s dos derechos:

  • El derecho de propiedad de la cosa legada, que no forma parte del caudal hereditario y legitima al legatario para el ejercicio de todas las acciones (incluida la reivindicatoria) que antes correspondían al causante, y
  • El derecho de crédito contra el gravado destinado a obtener el traspaso posesorio.

En consecuencia, el legatario adquiere desde el fallecimiento del causante y con todos sus accesorios y en el estado en que se halle la cosa al morir el testador, conforme determina el art. 883 CC. Es decir que, la transferencia posesoria del art. 885 CC no afecta a la propiedad de la cosa, puesto que ésta ya la ostenta el legatario con anterioridad, ni convierte al heredero, mientras no se produzca, en poseedor a título de dueño, puesto que solo es continuador de la posesión del causante como poseedor de cosa ajena, quedando sus facultades reducidas a la protección de la situación posesoria.

4.- Supuestos especiales:

En el caso de que el legatario de la cosa determinada fuera arrendatario, dejará de serlo al fallecer el causante, pues deviene propietario y por ello no deberá pagar las rentas, como señala la SAP Madrid 278/2018, 29 de Junio de 2018 [j 5] sin que ello tenga nada que ver con la necesidad de la entrega del legado por el heredero.

Tratándose de bienes inmuebles, la inscripción no es constitutiva, como es natural, pero como destaca la Sentencia nº 3/2013 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 15 de Enero de 2013 [j 6] no es que la inscripción resulte simplemente declarativa con una función meramente informativa probatoria respecto de los derechos de los terceros, sino que otorga, también, una especial protección al titular inscrito. En el tema que nos ocupa esta especial protección se infiere de los artículos 35 y 38 de la Ley Hipotecaria que contemplan, respectivamente, la denominada usucapión secundum tabulas, y el principio de legitimación registral derivado de la presunción de exactitud del Registro, de forma que se opera un "reconocimiento posesorio" que permite acceder a su titular ya a una tutela interdictal, bien a la posesión hábil para usucapir y, en definitiva, a una situación de legitimación en virtud de la apariencia jurídica. No obstante, como puntualización esencial debe señalarse que la protección dispensada en virtud de dicho reconocimiento posesorio queda establecida, conforme a la usucapión secundum tabulas, mediante una presunción "iuris tantum"; de suerte que debe de haberse producido fuera del Registro, aunque resulte presumida por la inscripción.

Finalmente, debe advertirse las consecuencias de los legados específicos referidos a cuentas bancarias o a metálico del testador; como señala la Sentencia nº 387/2017 de AP Orense, Sección 1ª, 31 de Octubre de 2017 [j 7] legadas cuentas de depósito bancario perfectamente identificadas, si el saldo de las mismas se invierte en vida del causante unos fondos, el legado queda sin efecto, ya que cuando el dinero depositado en una cuenta se invierte en otro producto (acciones, fondos de inversión, etc.,) el dinero ha dejado de ser dinero para convertirse en un bien o producto distinto. Igualmente si se lega el metálico no se está legando los fondos de inversión; la SAP León 259/2018, 21 de Junio de 2018: [j 8] advierte que cuando se lega "metálico", es obvio que se lega cualquier suma de dinero existente al fallecimiento de la causante, pero no los fondos, pues el concepto metálico se identifica con el dinero como instrumento de pago. (No se paga con fondos de inversión o con títulos, sino con el dinero que se obtiene con su realización); por tanto los fondos de inversión no son "metálico" bajo ningún concepto.

Legado de cosa ajena

Los arts. 861 y 862 CC regulan el legado de cosa ajena en el sentido de concretar la validez del mismo en función del conocimiento o ignorancia de la ajenidad de la cosa legada. En concreto:

Si el testador conocía, al legar la cosa, que ésta era ajena, el legado será válido (art. 861 CC). En este caso, el heredero estará obligado a adquirirla para entregarla al legatario y, en caso de no ser posible, deberá dar a éste su justa estimación. En todo caso, la prueba del conocimiento de la ajenidad corresponde al legatario.

• Por el contrario, si el testador lo ignoraba, el legado será nulo, salvo que adquiera la cosa después de otorgado el testamento (art. 862 CC).

Asimismo, el art. 863 CC regula y admite la validez, como una subespecie del legado de cosa ajena, del legado hecho a un tercero de una cosa propia del heredero o de un legatario, quienes, al aceptar la sucesión, deberán entregar la cosa legada o su justa estimación (sin perjuicio de la legítima de los herederos forzosos) que vendrá limitado, según el art. 864 CC, a la parte que tuviera el heredero o legatario, a menos que declare expresamente que lega la cosa por entero.

En consecuencia, el legado a un tercero de cosa propia del heredero o de un legatario, aunque sea una especie del legado de cosa ajena, no exige el requisito de conocimiento de la ajenidad (STS de 19 de marzo de 1992 [j 9] citada en Sentencia de AP Granada de 23 de enero de 2015). [j 10] Es decir que no requiere, a diferencia del legado de cosa ajena, que el testador sepa que la cosa legada pertenecía al heredero o legatario gravado con el legado, sino que es eficaz aunque no sepa de quién es la cosa o aunque la crea suya, salvo que habiéndolo ordenado por creerla propia, sea en realidad del gravado y del testamento resulte que no lo había hecho de haber tenido conocimiento de ese extremo (art. 767 CC).

Legado de cosa propia del legatario favorecido

Este legado se encuentra regulado en los arts. 866 y 867 CC que establecen que:

• No producirá efecto el legado de cosa que al tiempo de hacerse el testamento fuera ya propia del legatario, aunque en ella tuviese algún derecho otra persona (art. 866, párrafo primero, CC).

• Si el testador dispone expresamente que la cosa sea liberada de este derecho o gravamen, valdrá en cuanto a esto el legado (art. 866, párrafo segundo, CC).

• Si la cosa legada era propia del legatario a la fecha del testamento, no vale el legado, aunque después haya sido enajenada (art. 878, párrafo primero, CC).

• Si el legatario la hubiese adquirido por título lucrativo después de aquella fecha, nada podrá pedir por ello; mas, si la adquisición se hubiese hecho por título oneroso, podrá pedir al heredero que le indemnice de lo que haya dado por adquirirla (art. 878, párrafo segundo, CC).

Legado de cosa gravada

El legado de cosa gravada puede diferenciarse entre:

1.- Legado de cosa empeñada o hipotecada o gravada con otra carga perpetua o temporal, cuyo régimen está previsto en el art. 867 CC según el cual:

• Cuando el testador legare una cosa empeñada o hipotecada para la seguridad de alguna deuda exigible, el pago de ésta quedará a cargo del heredero.

• Si por no pagar el...

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