Desheredación

Autor:Manuel Faus y Barbara Ariño
Cargo del Autor:Notario y Abogada
 
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La desheredación, regulada en los arts. 848 y ss. del Código Civil (CC), constituye la declaración de voluntad del causante, plasmada en testamento, en virtud de la cual se priva a los herederos forzosos de la porción de legítima que les pudiera corresponder. Veamos, a continuación, los presupuestos y los efectos de la desheredación, así como de la reconciliación posterior y el perdón.

Contenido
  • 1 Concepto desheredación
  • 2 Elementos de la desheredación
    • 2.1 Elementos personales de la desheredación
    • 2.2 Elementos formales de la desheredación
  • 3 Requisitos de la desheredación
  • 4 Causas de la desheredación
    • 4.1 Causa común para la desheredación
    • 4.2 Hijos y descendientes
    • 4.3 Padres y ascendientes
    • 4.4 Cónyuge viudo
  • 5 Desheredación injusta y sus efectos
  • 6 Reconciliación y perdón en la desheredación
  • 7 Posición de los herederos frente a la desheredación
  • 8 Ver también
  • 9 Recursos adicionales
    • 9.1 En formularios
    • 9.2 En doctrina
    • 9.3 Esquemas procesales
  • 10 Legislación básica
  • 11 Legislación citada
  • 12 Jurisprudencia citada
Concepto desheredación

La desheredación ha sido definida, en la doctrina jurisprudencial, como aquella disposición testamentaria por la que se priva de su legítima a un heredero forzoso, en virtud de una justa causa de las que taxativamente señala la ley (Sentencia AP Asturias de 13 de junio de 2016). [j 1]

Por tanto, como advierte la Sentencia AP Alicante de 13 de enero de 2011 [j 2] el concepto de desheredación no equivale a su significado etimológico e histórico de privar de la condición de heredero a alguno de los herederos forzosos, sino que, hoy, desheredar es privar de su legítima a quienes en principio tienen derecho a ella. De esta forma, la desheredación pretende moderar los efectos del sistema de legítimas, dando al testador medios para castigar la infracción de aquellos deberes que resultan más trascendentales y precisos para la existencia de la misma.

La Resolución de la DGRN de 25 de mayo de 2017 [j 3] recuerda su doctrina: «la desheredación es una institución mediante la cual el testador, en virtud de un acto o declaración testamentaria expresa, priva voluntariamente de su legítima a un heredero forzoso, en base a una de las causas tasadas establecidas en la ley. Es decir, la desheredación constituye un acto de voluntad testamentaria de apartar a un legitimario de la sucesión. Pero ha de ser una voluntad no sólo explicitada, sino bien determinada. Esta exigencia de determinación se proyecta en un doble sentido: por una parte impone la expresión de una causa legal, que si no ha de ser probada por el testador, al menos ha de ser alegada como fundamento de la privación sucesoria, ya por referencia a la norma que la tipifica ya mediante la imputación de la conducta tipificada. Y por otra, también requiere la identificación del sujeto, del legitimario, al que se imputa la conducta legalmente relevante para justificar su apartamiento.

Elementos de la desheredación Elementos personales de la desheredación

Respecto de la capacidad para desheredar y para ser desheredado, conviene indicar que:

Están legitimados para desheredar aquéllos que tengan capacidad para testar pues, aunque nada diga al respecto el Código Civil, lo cierto es que la desheredación tan solo podrá hacerse en testamento (art. 849 CC). Para completar este punto, véase el tema Capacidad del testador

Podrán ser desheredados los herederos forzosos, estos son los hijos y descendientes; a falta de éstos, los padres y ascendientes; y, en caso de concurrir a la herencia con hijos o descendientes, el cónyuge viudo (art. 807 CC).

Sobre este particular, véase, asimismo, los temas:

Ahora bien, es preciso que el desheredado sea susceptible de imputación, esto es, que al tiempo del testamento haya nacido y tenga aptitud o idoneidad para que le sea jurídicamente imputable la conducta que constituye la causa legal de desheredación pues, aunque el Código Civil no expresa ni concreta la capacidad para ser desheredado, se requiere un mínimo de madurez física y mental para que una persona pueda ser civilmente responsable del acto que se le imputa (Resolución de la DGRN de 1 de septiembre de 2016). [j 4]

Asimismo, debe advertirse que la desheredación no alcanza a los hijos o descendientes del desheredado pues la exclusión de un heredero forzoso de la herencia hace que los hijos o descendientes del desheredado adquieran la condición de legitimarios respecto a la legítima (art. 857 CC).

La citada Resolución de la DGRN de 25 de mayo de 2017 no admite una desheredación de los hijos, debidamente nombrados, y de todos sus descendientes, sin más concreción; no están identificados los nietos desheredados -que por otra parte pueden ser menores o incapacitados y por lo tanto inimputables para concurrir en causa de desheredación- todo ello, además, sin perjuicio de la declaración judicial sobre el carácter justo o injusto de la desheredación.

Ahora bien, un problema que se plantea en el momento de la herencia es de si debe acreditarse la inexistencia de descendientes del desheredado que al ser herederos forzosos deban intervenir en la herencia. Estamos ante la llamada prueba diabólica o de hechos negativos (que sólo pueden probarse con un hecho positivo demostrado, que no es el caso). La DGRN ha tenido oportunidad de tratar el tema, pudiendo citarse como más reciente la Resolución de 11 de junio de 2020, de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública [j 5] que reitera que no es necesaria una prueba – prueba diabólica - de la inexistencia de descendientes, (nietos del causante) siendo suficiente la manifestación de la inexistencia de otras personas que por llamamiento legal o testamentario pudieran tener algún derecho en la sucesión.

Elementos formales de la desheredación

La desheredación no exige ninguna solemnidad especial ni el empleo de fórmulas rituales o palabras específicas para que se entienda realizada, pero sí que se exige que se haga en testamento (art. 849 CC), expresando en el él la causa legal en que se funde y designación nominada del desheredado.

En este punto, precisa la Resolución DGRN de 23 de mayo de 2012 [j 6] que la expresión de la causa deberá realizarse ya por referencia a la norma que la tipifica ya mediante la imputación de la conducta tipificada, y la identificación del desheredado deberá ser perfecta, en términos que no dejen duda de quién incurrió en la causa o cometió el hecho constitutivo de la misma, evitando las referencias genéricas que, por su ambigüedad, crean inseguridad. De modo que la designación del desheredado deberá hacerse con el mismo rigor que se exige para la designación de heredero “por su nombre y apellidos” (art. 772 CC) y subsidiariamente, habrá de ser perfectamente determinable por estar designado de manera que no pueda dudarse de quien es el sujeto afectado.

Requisitos de la desheredación

1.- Referidos a la causa de desheredación:

Los requisitos que deben concurrir para la efectividad de la desheredación, tal y como anuncia la Sentencia AP Palencia de 5 de noviembre de 2007, [j 7] son los siguientes:

• Que la causa en que se funde sea legal (es decir, que se trate de alguna de las causas que expresamente señala la ley).

• Que la causa alegada sea cierta, correspondiendo a los herederos del testador probar tal certeza si el desheredado lo negase (art. 850 CC).

• Que el desheredante no hubiese otorgado antes de ordenar la desheredación, pero después de conocer el hecho invocado, testamento instituyendo heredero al que después deshereda, lo que resulta por aplicación analógica del art. 757 CC relativo a las causas de indignidad.

• Que el testamento que contenga la desheredación no sea anulado ni revocado. Sobre esta cuestión, véase el tema Ineficacia de los testamentos

• Que no haya habido reconciliación después de la desheredación (art. 856 CC).

• Que no haya habido remisión de la causa antes ni después de la desheredación.

• Que la causa de la desheredación concurra en el momento del otorgamiento del testamento y no con posterioridad, pues tal hipótesis no está contemplada en el Código Civil.

Es importante resaltar, como recuerda la SAP Alicante 556/2018, 3 de Diciembre de 2018, [j 8] que el (art. 850 CC). imputa a los herederos la carga de probar la certeza de la causa de desheredación, bastándole al desheredado con ejercitar la acción de impugnación de la disposición testamentaria que la contiene y negar la causa de su desheredación, tratándose de una ventaja de índole procesal, concretamente de naturaleza probatoria (STS, 31 de Octubre de 1995). [j 9]

En iguales términos, la STS 401/2018, 27 de Junio de 2018 [j 10] afirma que en el diseño legal actualmente vigente la legítima es configurada como un derecho del que solo puede privarse al legitimario de manera excepcional cuando concurra causa de desheredación: el testador debe expresar la causa, y al legitimario le basta negar su veracidad para que se desplace la carga de la prueba al heredero (art. 851 CC).

2.- Referidos al deshededado:

a).- Identificación.

Se requiere la identificación del sujeto, del legitimario, al que se imputa la conducta legalmente relevante para justificar su apartamiento. La DGRN en (Resolución de 6 de marzo de 2019, [j 11] señala que aunque la jurisprudencia ha sido flexible en cuando al modo de indicación de la razón de la desheredación, ha de resultar una imputación en términos que no dejen duda de quien incurrió en la causa, o cometió el hecho constitutivo de la misma, evitando las referencias genéricas que, por su ambigüedad, crean inseguridad. Por eso se plantea como un requisito de la desheredación la perfecta identificación del sujeto que sufre la privación de su legítima, al menos con el mismo rigor que se exige para la designación de heredero «por su nombre y...

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