Extinción del régimen económico matrimonial

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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La extinción de un régimen económico matrimonial puede suponer una modificación del mismo, es decir un cambio de régimen por otro o la extinción del régimen económico sin ser sustituido por otro.

Contenido
  • 1 Forma de extinción del régimen económico matrimonial
    • 1.1 Extinción voluntaria
    • 1.2 Extinción forzosa del régimen matrimonial
  • 2 Casos de extinción y efectos
    • 2.1 Extinción del régimen de gananciales
      • 2.1.1 Causas
      • 2.1.2 Efectos
    • 2.2 Extinción del régimen de participación regido por el Código Civil
    • 2.3 Extinción del régimen consorcial aragonés
    • 2.4 Extinción del régimen de participación en Derecho catalán
    • 2.5 Extinción del régimen de comunidad de bienes en Derecho catalán
    • 2.6 Extinción del régimen de separación
      • 2.6.1 Regulación del Código Civil. Trabajo doméstico
      • 2.6.2 Separación en las islas Baleares
      • 2.6.3 Regulación de Cataluña
      • 2.6.4 Efectos de la extinción de todo régimen de separación
    • 2.7 Regulación en la comunidad valenciana
  • 3 Efectos de la extinción del régimen económico frente a terceros
  • 4 Procedimiento para las reclamaciones entre cónyuges en la liquidación del régimen
  • 5 Elemento transfronterizo
  • 6 Recursos adicionales
    • 6.1 En doctrina
    • 6.2 En formularios
    • 6.3 Esquemas Procesales
  • 7 Legislación básica
  • 8 Legislación citada
  • 9 Jurisprudencia citada
Forma de extinción del régimen económico matrimonial

El régimen económico matrimonial por el que se rige un matrimonio se extingue por causa voluntaria o forzosa.

Extinción voluntaria

Superada la tradición que defendía la inmutabilidad del régimen económico matrimonial, todas las legislaciones españolas admiten que un régimen económico matrimonial puede ser sustituido por otro.

Así unos cónyuges casados, por ejemplo, en régimen de gananciales del Código Civil (CC) pueden, constante matrimonio, pactar otro régimen (el de participación, el de separación etc.) y asimismo unos consortes casados en régimen de separación (por ejemplo, catalán o balear o convenido en capitulaciones matrimoniales) pueden pactar otro régimen, sin más limitación que el cambio no perjudicará a los acreedores del régimen anterior y la necesidad de publicidad para que surta efectos frente a terceros, como se verá.

En el caso de que unos cónyuges quieran extinguir un régimen deben sustituirlo por otro; si rige la separación de bienes no tendrá sentido anularlo sin fijar un tipo de comunidad o participación; en derecho común hay la norma del art. 1435 CC según el cual regirá el régimen de separación cuando se extinga, constante matrimonio, la sociedad de gananciales o el régimen de participación, salvo que por voluntad de los interesados fuesen sustituidos por otro régimen distinto.

En efecto, la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria ha dado nueva redacción, por lo que al tema respecta, a los artículos 82, 83, 84, 87, 89, 90,9 7, 99 y 107 del CC, y a la Ley del Notariado le ha añadido, entre otros el art 54; , ahora cabe, en determinados supuestos, pactar de mutuo acuerdo la separación y el divorcio ante Notario o el Letrado de la Administración de Justicia.

Por tanto, mientras no haya separación judicial o ante Notario o ante el Letrado de la Administración de Justicia no se extingue el régimen, siendo de aplicación lo que señaló bajo la legislación anterior y debe entenderse aplicable a todas las legislaciones de España, la Sentencia nº 61/2006 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 3 de Febrero de 2006 [j 1] que se plantea si es posible pactar la simple disolución del régimen durante la separación de hecho, sin que los cónyuges se acojan a otro régimen, y resolvió que la respuesta debe ser negativa, porque el artículo 1392 del Código Civil establece las causas de disolución de pleno derecho del régimen de gananciales y entre ellas no se encuentra la separación de hecho. Es más, el artículo 1393 del Código Civil prevé esta posibilidad cuando los cónyuges lleven separados de hecho "más de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar", pero en este caso la terminación del régimen se produce por decisión judicial a petición de uno de los cónyuges, supuesto que no se produjo en el caso que nos ocupa.

Ahora bien, el TS se ha planteado el supuesto de aquellas separaciones de hecho dilatadas en el tiempo, sin que formalmente se haya extinguido el régimen económico matrimonial; la STS 297/2019, 28 de Mayo de 2019 [j 2] señala que la jurisprudencia de esta sala ha admitido que cuando media una separación de hecho seria y prolongada en el tiempo no se integran en la comunidad bienes que, conforme a las reglas del régimen económico serían gananciales, en especial cuando se trata de bienes adquiridos con el propio trabajo e industria de cada uno de los cónyuges y sin aportación del otro. Pero esta doctrina, como puso de relieve la sentencia 226/2015, de 6 de mayo, [j 3] no puede aplicarse de un modo dogmático y absoluto, sino que requiere un análisis de las circunstancias del caso y no puede extenderse a que se aplique desde que se admite la demanda de separación o divorcio o se dictan las medidas provisionales; la dilación de un proceso judicial no puede ser la razón por la que se amplíe la doctrina jurisprudencial sobre la separación de hecho, basada en el rechazo del ejercicio de un derecho contrario a la buena fe, con manifiesto abuso de derecho.

En todo caso, puede verse la posibilidad de las alteraciones voluntarias del régimen económico matrimoniaL, según las diversas legislaciones, en Modificación del régimen económico matrimonial

La sustitución voluntaria de un régimen por otro, (como cuando el régimen se extingue en forma traumática que se dirá) produce consecuencias distintas según el régimen de que se trate; como se verá, puede dar lugar a una necesaria liquidación del régimen anterior i/o iniciar una nueva situación por la que se van a regir las relaciones económicas entre los cónyuges.

Pero hay una norma general: la protección de terceros que luego se comenta.

Extinción forzosa del régimen matrimonial

Entendemos por extinción forzosa del régimen económico matrimonial aquellos supuestos en que se extingue el mismo por ministerio de la Ley (singularmente por muerte de uno delos cónyuges o declaración de nulidad del matrimonio, etc.), o se fuerza la disolución por voluntad de uno de los cónyuges (singularmente si se ha instando la separación o el divorcio).

Las causas de disolución se detallan seguidamente así como sus efectos, según el régimen de que se trata. Puede verse con detalle en Disolución de la sociedad de gananciales. Causas y efectos

Casos de extinción y efectos

Procede distinguir los supuestos más frecuentes:

Extinción del régimen de gananciales Causas

Primero: La sociedad de gananciales según dispone el artículo 1392 del Código Civil, concluirá de pleno derecho:

1.º Cuando se disuelva el matrimonio.

2.º Cuando sea declarado nulo.

3.º Cuando se acuerde la separación legal de los cónyuges.

4.º Cuando los cónyuges convengan un régimen económico distinto en la forma prevenida en este Código.

Respecto al supuesto de separación legal de los cónyuges, la Sentencia nº 493/2017 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 13 de septiembre de 2017 [j 4] señala que conforme a los arts. 95 CC y 1392.3.º CC la disolución de la sociedad de gananciales es un efecto de la sentencia firme de separación; no es óbice el que los cónyuges sigan viviendo juntos, o que luego se declare la nulidad del convenio regulador de la separación o que no se diga "expresamente" en la sentencia de separación que se ha extinguido el régimen de gananciales; no debe confundirse disolución con liquidación.

Segundo: según el artículo 1393 del Código Civil:

También concluirá por decisión judicial la sociedad de gananciales, a petición de uno de los cónyuges, en alguno de los casos siguientes:

  • Haber sido el otro cónyuge judicialmente incapacitado, declarado pródigo, ausente o en quiebra o concurso de acreedores, o condenado por abandono de familia.

Para que el juez acuerde la disolución bastará que el cónyuge que la pidiere presente la correspondiente resolución judicial.

  • Venir el otro cónyuge realizando por si sólo actos dispositivos o de gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro en la sociedad.
  • Llevar separado de hecho mas de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar.
  • Incumplir grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimientos de sus actividades económicas.
Cada cónyuge responde con su patrimonio personal de las deudas propias y, si sus bienes privativos no fueran suficientes para hacerlas efectivas, el acreedor podrá pedir el embargo de bienes gananciales, que será inmediatamente notificado al otro cónyuge y este podrá exigir que en la traba se sustituyan los bienes comunes por la parte que ostenta el cónyuge deudor en la sociedad conyugal, en cuyo caso el embargo llevará consigo la disolución de aquélla.

Según la Resolución de la DGRN de 30 de noviembre de 2016 [j 5] la disolución puede decretarse bien judicialmente (divorcio, nulidad, separación) o bien por acuerdo de los cónyuges (capitulaciones matrimoniales o divorcio o separación de mutuo acuerdo); pues bien, solicitada judicialmente la liquidación, no es necesario expresar la causa de ésta, ya que no es otra que el reparto de bienes y deudas pertenecientes a la comunidad que se disuelve, que por lo tanto trae consecuencia de ésta pero que opera independientemente, ya que puede haber acuerdo en disolver, pero no en la liquidación concreta.

Por otra parte, esta resolución no admite la inscripción del mandamiento judicial que aprueba las operaciones de la liquidación de una sociedad de gananciales, celebrada en documento privado; en efecto; el artículo 787.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil determina que la aprobación de las operaciones divisorias se realiza mediante decreto del secretario judicial, hoy letrado de la Administración de Justicia, pero en cualquier...

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