Legados. Reglas generales

Autor:Manuel Faus y Barbara Ariño
Cargo del Autor:Notario y Abogada
 
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El legado es una disposición patrimonial mortis causa que, confiriendo directamente derechos al favorecido, no le confiere la condición de heredero. Puede verse el tema Institución de heredero

Contenido
  • 1 Concepto legado
  • 2 Elementos del legado
    • 2.1 Elemento subjetivo del legado
    • 2.2 Elemento objetivo del legado
    • 2.3 Elemento formal del legado
  • 3 Aceptación y repudiación del legado
  • 4 Pago del legado
  • 5 Responsabilidad del legatario
  • 6 Ineficacia del legado
  • 7 Recursos adicionales
    • 7.1 En formularios
    • 7.2 En doctrina
  • 8 Legislación básica
  • 9 Legislación citada
  • 10 Jurisprudencia citada
Concepto legado

Según la mejor doctrina, el legado es una disposición mortis causa de bienes, a título particular, en beneficio del legatario y a cargo del patrimonio hereditario.

Se trata, por tanto, de una atribución voluntaria que sólo puede ser ordenada por el causante en su testamento, lo que determina que la existencia del legado sea ajena a la sucesión intestada y a la sucesión forzosa o legítima (Sentencia de la AP Baleares de 28 de febrero de 2013). [j 1]

Asimismo, al ser un acto voluntario del testador, se diferencia el legatario del heredero en que la cualidad de este último (heredero) puede adquirirse por disposición de la Ley o por voluntad del testador, mientras que la cualidad del primero (legatario) sólo puede surgir por esta voluntad del testador.

Elementos del legado Elemento subjetivo del legado

El legado supone la existencia de los siguientes sujetos:

1º El que lo ordena (testador): teniendo en cuenta que el legado solamente puede llevarse a cabo mediante testamento, la capacidad para ordenar legados es la misma que la capacidad para testar. Sobre esta cuestión, nos remitimos al tema Capacidad del testador

2º El que lo recibe (legatario): Legatario puede ser cualquier persona, incluso uno de los herederos pues, en estos supuestos en que un heredero es asimismo legatario en la misma herencia, se estaría ante un supuesto de prelegado regulado en el art. 890 CC. Para completar este punto, véase el tema Clases de legados

Asimismo, la mayor parte de la jurisprudencia admite la posibilidad de legar la nuda propiedad al concepturus, siempre y cuando aquel exista al tiempo -no del fallecimiento del causante- sino del fallecimiento del usufructurario (Sentencia AP Málaga de 10 de marzo de 2003 [j 2], en sustento de la doctrina expuesta en la STS de 9 de febrero de 1998). [j 3]

3º El que lo debe prestar (sujeto pasivo o gravado con el mismo) que puede serlo el heredero (que, por ejemplo, queda obligado a entregar a aquél cierto bien de la herencia) u otro legatario (art. 858, 1º CC).

Elemento objetivo del legado

El Código Civil no prevé, en su articulado, ningún precepto en el que, de forma general (y en sentido positivo) se haga referencia al objeto de los legados, contemplándose sólo el art. 865 CC en el que se afirma (de forma negativa) que "es nulo el legado de cosas que están fuera del comercio".

Ahora bien, la multiplicidad de formas y figuras del legado debe su existencia en que los legados pueden recaer sobre cosas, bienes y derechos de la más diferente índole, aunque necesariamente de contenido jurídico-patrimonial. Así lo reconoce la Sentencia AP Barcelona de 24 de febrero de 2004 [j 4] al manifestar que el objeto del legado puede ser cualquier cosa o prestación susceptible de atribución patrimonial, lo que significa una concepción amplia que comprende todas las cosas y derechos, presentes y futuros, propios del testador o ajenos, susceptibles de transmisión y apropiación, y también de cualquier prestación lícita y posible.

Elemento formal del legado

El legado, al ser una atribución voluntaria, solamente puede ser ordenado por el causante mediante testamento.

Aceptación y repudiación del legado

Sobre la capacidad para aceptar legados y si es la misma que para aceptar una herencia puede verse el apartado correspondiente del tema Aceptación de la herencia. Concepto y caracteres

La cuestión que puede plantearse es si hace falta que haya aceptación; señala a este respecto la Sentencia AP Baleares de 8 de junio de 2011, [j 5] si bien algunos preceptos del Código Civil utilizan la expresión “aceptar” (así, arts. 889 y 890 CC), lo cierto es que nuestro sistema se inspira en la regla de que los legados se adquieren ipso iure desde el momento del fallecimiento del testador. Así resulta del art. 881 CC según el cual el legatario adquiere derecho a los legados puros y simples desde la muerte del testador, y lo transmite a sus herederos. Pero también puede decirse que el precepto sólo habla de legados puros y simples para diferenciarlos de los legados condicionales (El heredero o legatario que muera antes de que la condición se cumpla, aunque sobreviva al testador, no transmite derecho alguno a sus herederos.)

En todo caso, el anterior principio debe combinarse con otra regla fundamental, cual es que el legatario, en ningún caso, tiene derecho a ocupar por sí misma la cosa legada, sino que, como declara el art. 885 CC, el legatario debe pedir su entrega y posesión al heredero o albacea, cuando éste se encuentre autorizado para darla. En consecuencia, se advierte que la definitiva consolidación del derecho del legatario, adquirido desde la muerte del testador, requiere una conducta positiva en relación con el legado diferido que puede consistir en:

a) Que el heredero, por sí mismo y cumpliendo la voluntad testamentaria, ofrezca o entregue el objeto del legado al legatario: en este supuesto, si el legatario no rechaza la cosa legada, se entiende que el legado ha sido ejecutado. Por el contrario, si el legatario no puede (por ejemplo, por incapacidad o indignidad del legatario) o no quiere admitir el legado (lo que debe ser interpretado en un sentido equivalente a la renuncia del legado por el legatario) o el legado, por cualquier otra causa, carece de efecto (como ocurre en los supuestos de premoriencia del legatario respecto del testador, por vicios de forma no fundamentales, por vicios materiales o defectos no sustanciales de incapacidad del otorgante y, en general, en aquellos casos de delación cuyos efectos son claudicantes), los bienes sobre los que recae se refundirán en la masa de la herencia, fuera de los casos de sustitución y de derecho de acrecer (art. 888 CC).

b) Que el legatario reclame el legado a los herederos, o en su caso, al albacea, considerándose que la mera conducta positiva de hacerlo implica que lo admite o, si se quiere, que lo acepta.

Por tanto, la adquisición automática o ipso iure de los legados no impide que el legatario tenga la facultad de renuncia ni tampoco que pueda realizar un acto o negocio de aceptación en confirmación de la adquisición operada, tal y como declara la STS de 20 de julio de 2012. [j 6]

Dicho esto, conviene recordar algunas reglas que el Código Civil establece en relación con la admisión o aceptación del legado:

• El legatario no podrá aceptar una parte del legado y repudiar la otra, si ésta fuere onerosa. Si muriese antes de aceptar el legado dejando varios herederos, podrá uno de éstos aceptar y otro repudiar la parte que le corresponda en el legado (art. 889 CC).

• El legatario de dos legados, de los que uno fuere oneroso, no podrá renunciar éste y aceptar el otro. Si los dos son onerosos o gratuitos, es libre para aceptarlos todos o repudiar el que quiera (art. 890.1 CC).

• El legatario no puede por sí mismo tomar posesión del legado, salvo que esté autorizado para ello. El artículo 81 del Reglamento Hipotecario dispone lo siguiente: «La inscripción a favor del legatario de inmuebles específicamente legados se practicará en virtud de: a) Escritura de manifestación de legado otorgada por el propio legatario, siempre que no existan legitimarios y aquel se encuentre facultado expresamente por el testador para posesionarse de la cosa legada (…) c) Escritura de entrega otorgada por el legatario (…) y por el heredero o herederos».

Como dice la Resolución de la DGRN de 9 de junio de 2017 [j 7] tal entrega es necesaria para verificar la inscripción en favor del legatario; en este sentido, la Resolución de la DGRN de 5 de julio de 2018 [j 8] se plantea que aunque podría pensarse que tal entrega es simplemente de la...

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