Menores: necesidad de autorización judicial. Derecho foral y territorial

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Conviene hacer un rápido repaso de diversos supuestos en que los padres, como representantes legales de un menor, precisan la autorización judicial.

Contenido
  • 1 Normas Forales y territoriales sobre la necesidad de autorización judicial
    • 1.1 Aragón
    • 1.2 Cataluña
    • 1.3 Navarra
  • 2 Recursos adicionales
    • 2.1 En formularios
    • 2.2 En doctrina
    • 2.3 Esquemas procesales
  • 3 Legislación básica
  • 4 Legislación citada
  • 5 Jurisprudencia citada
Normas Forales y territoriales sobre la necesidad de autorización judicial Aragón

Las normas actuales están en el Código del Derecho Foral de Aragón (CDFA) (antes la ley 13/2006, de 27 de diciembre, de Derecho de la Persona).

El número 3 del artículo 5 del CDFA indica que:

3. La representación legal del menor termina al cumplir los catorce años; desde entonces, su capacidad se completa con la asistencia.

Esto obliga a diferenciar dos situaciones:

  • Menor de 14 años: Está bajo la patria potestad o en su caso bajo la tutela.

Según el art. 9 CDFA

  • La administración y disposición de los bienes del menor no emancipado hasta que cumpla los catorce años, corresponde a los padres, como función aneja a la autoridad familiar, y, en defecto de ambos, al tutor.
  • Se exceptúan los bienes cuya administración y disposición correspondan al tutor real, administrador judicial o persona designada por aquel de quien el menor hubo los bienes por donación o sucesión (en los dos últimos casos se estará a lo ordenado por el Juez o el disponente y, en su defecto, serán aplicables las mismas limitaciones, formalidades y responsabilidades impuestas al tutor).

Y según el art. 15 CDFA,

  • El representante del menor necesita autorización previa de la Junta de Parientes o del Juez para:
    • Realizar actos de disposición sobre inmuebles por naturaleza, empresas o explotaciones económicas, valores mobiliarios, bienes muebles de valor extraordinario u objetos de arte o preciosos, pero se exceptúa la enajenación de acciones o derechos de suscripción preferente por un precio que sea al menos el de cotización en bolsa.
    • Realizar actos de disposición a título gratuito , salvo las liberalidades usuales.
    • Renunciar a derechos de crédito.
    • Dar y tomar dinero a préstamo o crédito, avalar, afianzar o garantizar con derecho real obligaciones ajenas.
    • Dar en arrendamiento inmuebles , empresas o explotaciones económicas, por plazo superior a seis años, computándose a estos efectos el plazo por el que el arrendatario tenga derecho a prorrogar el contrato.
    • Adquirir la condición de socio en sociedades que no limiten la responsabilidad de las personas que formen parte de las mismas.
    • Transigir o allanarse
  • No será necesaria dicha autorización para tomar dinero a préstamo o crédito, incluso por vía de subrogación, para financiar la adquisición de bienes inmuebles por parte del menor, aun con garantía real sobre los bienes adquiridos.

El número 2 recoge la doctrina de la DGRN en el sentido de admitir, sin necesidad de la autorización judicial, los llamados actos complejos: la compra de un inmueble mediante la obtención de un préstamo hipotecario; ahora en Aragón no habrá duda: no se requiere autorización de la Junta de parientes ni del Juez cuando se trata de adquirir inmuebles que estén ya hipotecados y el menor se subroga en el préstamo o cuando se formaliza un préstamo hipotecario que se destina precisamente a la adquisición de un bien que es la garantía real.

  • Menor mayor de 14 años: sólo necesita para celebrar actos y contratos de cualquier clase, la asistencia de uno solo de su padres o en su defecto del tutor, pudiendo en caso de imposibilidad acudir a la Junta de Parientes.

Según el art. 23 CDFA

  • El menor de edad, cumplidos los catorce años, aunque no esté emancipado, puede celebrar por sí toda clase de actos y contratos, con asistencia, en su caso, de uno cualquiera de sus padres que esté en ejercicio de la autoridad familiar o, en su defecto, del tutor.
  • En caso que sea imposible prestar la asistencia, el menor podrá solicitarla a la Junta de Parientes o al Juez.
  • Ahora bien, el menor mayor de catorce años no necesita asistencia en los actos que la ley le permita realizar por sí solo.

Los actos realizados sin autorización...

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