Navarra:Disolución y liquidación del régimen de conquistas

Autor:Barbara Ariño y Manuel Faus
Cargo del Autor:Abogada y Notario
 
EXTRACTO GRATUITO

El régimen de conquistas se configura como un régimen de comunidad de bienes limitada a las adquisiciones a título oneroso producidas constante matrimonio, y a los frutos y rendimientos obtenidos del trabajo o actividad de los cónyuges y de los bienes comunes o privativos de cualquiera de ellos.

La disolución y liquidación de este régimen está regulada en la Ley de Compilación del Derecho Civil Foral de Navarra o Fuero Nuevo (Ley 1/1973, de 1 de marzo) con una normativa vigente hasta el 15 de octubre de 2019, inclusive.

A partir del 16 de octubre de 2019 entra en vigor la nueva redacción y en parte nueva numeración de las Leyes dadas por la LEY FORAL 21/2019, de 4 de abril, de modificación y actualización de la Compilación del Derecho Civil Foral de Navarra o Fuero Nuevo.

Por ello, en este tema hay dos apartados:

I. Normas hasta el 15 de octubre de 2019.

II. Normas a partir del 16 de octubre de 2019, inclusive.

Contenido
  • 1 NORMAS hasta el 15 de octubre de 2019
    • 1.1 Causas disolución del régimen de conquistas
    • 1.2 Régimen de reintegros
    • 1.3 Liquidación de la sociedad en régimen de conquistas
    • 1.4 Adjudicación preferente
    • 1.5 Normas en caso de segundas nupcias
  • 2 NORMAS a partir del 16 de octubre de 2019, inclusive
  • 3 Recursos adicionales
    • 3.1 En doctrina
  • 4 Legislación básica
  • 5 Jurisprudencia citada
NORMAS hasta el 15 de octubre de 2019 Causas disolución del régimen de conquistas

La Ley 87 de la Compilación de derecho civil foral de Navarra (FNN))  establece como causas de disolución de la sociedad conyugal de conquistas:

1. Las establecidas en capitulaciones matrimoniales.

2. El acuerdo de ambos cónyuges; pero si anteriormente hubieren otorgado capitulaciones, deberá observarse lo establecido en la Ley 81 sobre modificación de las capitulaciones.

3. La disolución del matrimonio o el fallecimiento de uno de los cónyuges, salvo que, en este último caso, se hubiere pactado en capitulaciones matrimoniales la continuación de la sociedad.

4. La declaración de nulidad del matrimonio y toda resolución judicial que decrete la separación de los cónyuges.

5. La resolución judicial que la decrete, a petición de uno de los cónyuges, en cualquiera de los casos siguientes:

  • Si el otro cónyuge hubiere sido judicialmente incapacitado, declarado ausente o en quiebra o concurso de acreedores.
  • Si el otro cónyuge por sí solo realizare actos que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos que en la sociedad de conquistas correspondan al que solicite la disolución.
  • Si llevaran los cónyuges separados de hecho más de un año por mutuo acuerdo o por abandono del hogar.
  • Si se hubiera decretado embargo sobre bienes de conquista, por obligaciones personales del otro cónyuge, conforme a lo previsto en el párrafo último de la Ley 85.

En cualquiera de estos supuestos, si hubiera pleito sobre la causa de disolución, iniciada su tramitación, el Juez dispondrá la práctica de inventario y adoptará las medidas necesarias para la administración del caudal de la sociedad de conquistas, requiriéndose en todo caso autorización judicial para todo acto que exceda de la administración ordinaria.

Régimen de reintegros

La ley 88 de la Compilación de derecho civil foral de Navarra prevé el régimen de reintegro de lucros sin causa entre las masas patrimoniales privativa y consorcial estableciendo que, aun sin disolver la sociedad de conquistas, deberán reintegrarse entre los patrimonios privativos y el de conquistas los lucros que se hubieran producido sin causa a favor de uno de ellos en detrimento del otro.

Ahora bien, se hace necesario matizar, de acuerdo con la sentencia del TSJ Navarra de 17 de abril de 2012, [j 1] los siguientes extremos:

Los reintegros o reembolsos previstos para el restablecimiento del equilibrio patrimonial entre los esposos y la plena restauración de su integridad se refieren única y exclusivamente a los producidos entre los patrimonios privativos y el de conquistas. Por tanto, los eventualmente debidos por transferencias de valor entre los patrimonios privativos quedan sujetos a las normas generales del Derecho patrimonial, como las reguladoras del pago por tercero o la gestión de negocios, las rectoras del acto o contrato causal celebrado entre cónyuges en relación a sus patrimonios o las que rigen la comunidad de bienes o la relación jurídica que, en cualquier otro caso, se derive de su conclusión.

La ley permite los reembolsos anticipados que, de ordinario, se traducirán en la transferencia de dinero o atribución solvendi causa de bienes al patrimonio privativo o al consorcial que en cada caso resulte acreedor.

No obstante lo anterior, es habitual que tales reintegros se pospongan o realicen en la liquidación final de la sociedad conyugal disuelta, lo cual justifica que:

El plazo de prescripción de la acción de reembolso que pudiere asistirles no comienza a correr hasta la disolución de la sociedad conyugal

La quietud, inercia o pasividad de un cónyuge en la exigencia, constante matrimonio, de los reembolsos pertinentes no es por sí solo expresivo de su renuncia a la inserción del crédito en la cuenta final de la liquidación de conquistas, como tampoco de la asunción como consorcial de una carga privativa de su cónyuge o a la inversa.

Dicha posposición en la reclamación de tales reembolsos a la liquidación final de la sociedad de conquistas no representa un retraso desleal ni que sea contrario a la buena fe (sentencia del TSJ de Navarra de 6 de octubre de 2003, [j 2] sentencia del TSJ de Navarra de 27 de diciembre de 2006 [j 3] y sentencia del TSJ de Navarra de 21 de junio de 2007) [j 4]

En la adquisición de bienes con carácter privativo, para uno o ambos cónyuges, las aportaciones de dinero o caudales propios que uno o los dos hubieran efectuado para su adquisición, para nada inciden en la liquidación de la sociedad conyugal, ni dan lugar a los reembolsos que establecen sus disposiciones reguladoras. Concretamente, se indica que:

Si la asignación de las cuotas fijadas no se correspondiera con el importe o la procedencia de las aportaciones realizadas y el acuerdo de atribución no tuviera valor liquidatorio entre los adquirentes, los eventuales lucros sin causa se habrían producido entre patrimonios privativos y por ello habrían de dilucidarse a tenor de los pactos y acuerdos causales que determinaron la adquisición y de las disposiciones reguladoras de la comunidad pro indiviso constituida entre los adquirentes (cfr. leyes 370.1 y 371, Compilación de derecho civil foral de Navarra. )

Para que haya lugar al reembolso entre masas patrimoniales, no basta acreditar la procedencia privativo o consorcial de un bien o suma de dinero puestos a disposición de ambos cónyuges o de uno sólo de ellos, sino que ha de quedar probado que los fondos privativos se aplicaron, gastaron o invirtieron en incumbencias comunes, o los comunes en interés exclusivo o particular de uno; correspondiendo la carga de la prueba a quien reclame el reembolso, ex art. 217 de la Ley 1/2000 de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (LEC) (de igual modo, no es suficiente para el reintegro la justificación del carácter privativo o consorcial de la carga o gasto atendido...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA