Protección de la posesión

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
EXTRACTO GRATUITO

El efecto más importante de la posesión es su protección por los mecanismos legales. Ello da por supuesto conocer el auténtico concepto de la posesión, las formas de adquisición y sus clases.

Puede verse al respecto:

Contenido
  • 1 La protección posesoria
    • 1.1 Acciones posesorias
    • 1.2 Presunciones posesorias
  • 2 Usucapión
  • 3 Las normas de protección de la posesión en la Ley de Enjuiciamiento Civil
  • 4 La posesión judicial
  • 5 La posesión y los bienes de la Administración
  • 6 La posesión y el Registro de la Propiedad
  • 7 La protección de la posesión en las legislaciones forales y territoriales
  • 8 Ver también
  • 9 Recursos adicionales
    • 9.1 En formularios
    • 9.2 En doctrina
  • 10 Legislación básica
  • 11 Legislación citada
  • 12 Jurisprudencia citada
La protección posesoria

El efecto más importante durante el ejercicio de la posesión es la protección al poseedor por el solo hecho de serlo. Y esta protección se realiza en nuestro Derecho mediante las acciones posesorias y las presunciones, además del instituto de la usucapión.

Acciones posesorias

Las acciones posesorias son aquellas que protegen el simple hecho de la posesión, amparando al poseedor contra cualquier perturbación, pero sin formular declaración acerca del derecho a la posesión.

Las acciones vienen recogidas en el Derecho Romano con el nombre de interdictos, llamados así porque en el Derecho clásico de Roma eran recursos que no se ejercitaban con sujeción a las formas del procedimiento común, sino instando del Magistrado una orden o mandato.

Clases de interdictos:

Se ha venido clasificando en interdicto de retener y de recobrar, según que su finalidad sea defender a una posesión actual contra las perturbaciones, o recuperar la que se perdió por despojo violento e ilícito.

El principio de tutela a la posesión está recogido en el art. 446 del CC, diciendo que «todo poseedor tiene derecho a ser respetado en su posesión; y, si fuere inquietado en ella, deberá ser amparado o restituido en dicha posesión por los medios que las leyes de procedimiento establecen». Y estos medios son los mencionados interdicto de retener y el interdicto de recobrar, según que la perturbación haya conseguido o no privar de la posesión a su titular, el cual dispondrá del plazo de un año a partir del despojo o de inquietar al poseedor, para acudir a los Tribunales y basándose en el solo hecho de ser poseedor promover el oportuno procedimiento para que se le devuelva la posesión o cese la perturbación.

Aunque la actual LEC no emplea –algún autor dice inexplicablemente- en ningún lugar el término “interdicto” (utiliza la expresión acción posesoria), la Jurisprudencia sí habla de la acción interdictal. Por ejemplo, la Sentencia nº 467/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 7 de Julio de 2016, [j 1] al tratar de la acción posesoria, dice que es un simple proceso sumario en el que no se deciden definitivamente cuestiones de propiedad o de mejor derecho a poseer, reservadas para su posterior juicio declarativo, dado que basta para otorgar al actor la protección interdictal con la existencia de una apariencia razonable de titularidad como "fumus bonus iuris", por cuanto es suficiente tal apariencia para que se mantenga el "estatus quo" que el demandado ha pretendido alterar.

La LEC, además de la acción posesoria de retener y de recobrar, habla:

  • Del que se denominaba interdicto de adquirir (demanda de los titulares de derechos reales inscritos en el Registro de la Propiedad, para lograr la efectividad de esos derechos frente a quienes se oponga a ellos o perturben su ejercicio, sin disponer de título inscrito que legitime la oposición o la perturbación (art. 250.7º LEC)).
  • Del que se denominaba interdicto de obra nueva (demanda para que el tribunal resuelva, con carácter sumario, la suspensión de una obra nueva (art. 250.5º)).
  • Del que se denominaba interdicto de obra ruinosa (se pretende que el tribunal resuelva, con carácter sumario, la demolición o derribo de obra, edificio, árbol, columna o cualquier otro objeto análogo en estado de ruina y que amenace causar daños a quien demande (art. 250.6º)).

En realidad:

  • El llamado interdicto de adquirir no es una acción posesoria sino una acción concedida al titular de un derecho posesorio para adquirir la posesión derivada del mismo.
  • Y el de obra ruinosa tampoco es una acción posesoria ya que tiene por objeto evitar un daño, pero no el de resolver acerca de la posesión.

Legitimación activa:

Concretándonos en las verdaderas acciones posesorias (antes interdictos de retener y recobrar), nuestro derecho concede protección a todo poseedor; el art. 230 LEC habla de la posesión o tenencia; por tanto, pueden ser utilizados por cualquier poseedor, sea título de dueño, de tenedor actual, de ocupante, sea usufructuario, arrendatario, retenedor, arrendatario, comodatario y, en definitiva, todo el que tenga una posesión sea natural o civil, según la terminología del CC, en concepto de dueño o en otro distinto, sea posesión mediata o inmediata y también el heredero.

No es poseedor el servidor de la posesión y, por tanto, no tiene la acción interdictal.

En el caso de desdoblamiento de la posesión en inmediata y mediata, están legitimados tanto el poseedor mediato como el inmediato; el inmediato porque es quien tiene la cosa materialmente, pero el mediato al lograr restituirse al poseedor inferior en su posesión inmediata, se ampara o restituye a él en la suya mediata. En este sentido, tiene legitimación activa el arrendatario al que se le reconoce expresamente en el art. 1.560 CC: «el arrendatario tendrá acción directa contra el perturbador.»

En la coposesión cualquiera de los varios poseedores está legitimado para la acción interdictal, según se deduce del art. 450 CC («Cada uno de los partícipes de una cosa que se posea en común, se entenderá que ha poseído exclusivamente la parte que al dividirse le cupiere durante todo el tiempo que duró la indivisión. La interrupción en la posesión del todo o parte de una cosa poseída en común perjudicará por igual a todos)».

Legitimación pasiva:

La protección concedida a los poseedores citados lo es frente a todos, a excepción:

  • De quien dentro de un año del despojo pruebe en juicio posesorio haber sido privado de su posesión por el poseedor actual, lo cual casi parece una paradoja.
  • De quien en juicio petitorio, demuestre tener derecho a poseer y, como consecuencia de ello, deba serle entregada la posesión.

Se planteó en la jurisprudencia si era posible el ejercicio de las acciones posesorias contra un coposeedor; el criterio de alguna Audiencia era que, ya que estas acciones están pensadas contra quienes no son previamente poseedores y, por tanto, si se producen alteraciones en el uso de la cosa poseída en común habrá que acudir a las normas que rigen la coposesión o que rigen la comunidad. Pero no es este el criterio definitivamente sentado por el TS: en la Sentencia nº 467/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 7 de Julio de 2016, [j 4] que recoge la doctrina de anteriores sentencias, según la cual se declara la posibilidad de ejercicio de acciones posesorias entre coposeedores siempre que alguno de ellos se haya irrogado con carácter exclusivo la posesión de todo o parte del bien sin autorización de los demás partícipes o de cualquier otro modo haya faltado a lo convenido entre ellos sobre tal extremo. Y ello resulta especialmente aplicable a los supuestos de conflicto surgido entre coposeedores en el régimen de propiedad horizontal, tratados con cierta frecuencia por los Tribunales.

Por otro lado, no toda perturbación o perjuicio puede defenderse con la acción posesoria correspondiente; así, por ejemplo, la Sentencia nº 69/2018 de AP Valladolid, Sección3ª, 12 de febrero de 2018, [j 5] en un caso en que un titular de una entidad en un edificio dividido en propiedad horizontal alega que ha perdido vistas por unas obras acordadas por la comunidad. El tribunal entiende que el que se siente perjudicado debió proceder a impugnar dicho acuerdo haciendo uso del procedimiento previsto al efecto por el art. 18 LPH y de la posibilidad de instar conforme a lo dispuesto en el nº 4 de dicho precepto la suspensión cautelar de la ejecutividad de dicho acuerdo. Esa es la vía contemplada en la legislación específica que disciplina la propiedad horizontal, de suerte que sólo podría ser factible al copropietario acudir a la vía interdictal cuando la Comunidad de Propietarios actuase ejecutando las obra por vías de hecho, es decir, bien sin haber adoptado previamente un acuerdo que las autorizase, bien, si existió dicho acuerdo, apartándose de los términos en que los hubiere sido autorizada en el mismo.

Plazo para el ejercicio de las acciones posesorias:

Se habla siempre del plazo de un año, durante el cual el poseedor despojado puede acudir a los interdictos; y, en efecto, el art. 1.938 del CC dice que prescribe por el transcurso de un año «la acción para recobrar o retener la posesión». Y la LEC dice en su art. 439:

1. No se admitirán las demandas que pretendan retener o recobrar la posesión si se interponen transcurrido el plazo de un año a contar desde el acto de la perturbación o el despojo.

Pero se plantea si las acciones posesorias sólo pueden ejercitarse durante este plazo.

Una cosa es la situación del poseedor durante el primer año del despojo y otra cosa es que esté sujeto a dicho plazo para poder recuperar su posesión, ejercitando las acciones pertinentes, si es quien tiene derecho a la posesión.

La Sentencia de TS,...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA