Renuncia a la legítima y a la herencia en relación a la sustitución vulgar

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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En esta misma Obra en el tema Repudiación de la herencia. Capacidad y forma se estudia los efectos generales de la renuncia, se trate de renuncia a una herencia testada o intestada (con referencia a la sustitución vulgar, el derecho de acrecer, etc.)

Convienen tener presente que la {{leg| Ley 40/1991, de 30 de diciembre. Codigo de sucesiones por causa de muerte en el Derecho civil de cataluña. ha modificado el art. 1008 del Código Civil (CC) que ahora dice:

La repudiación de la herencia deberá hacerse ante Notario en instrumento público.

Ahora se tratará brevemente de otros aspectos:

Diferencia entre la renuncia a la legítima y la renuncia a una herencia, en el caso de que el renunciante sea heredero forzoso.

Contenido
  • 1 Normas generales
  • 2 Examinemos los efectos de la repudiación
  • 3 Ver también
  • 4 Recursos Adicionales
    • 4.1 En formularios
    • 4.2 En doctrina
    • 4.3 Esquemas procesales
  • 5 Legislación básica
  • 6 Legislación citada
  • 7 Jurisprudencia citada
Normas generales

-. La renuncia es una declaración de voluntad que debe adoptar una forma expresa, exigiéndose documento público, sea ante Notario o Cónsul o por escrito ante el Juez competente (art. 1.008 del Código Civil).

-. La capacidad para repudiar es la misma que para aceptar, con las siguientes precisiones:

Los padres no podrán renunciar a los derechos de que los hijos sean titulares ni enajenar o gravar sus bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales, objetos preciosos y valores mobiliarios, salvo el derecho de suscripción preferente de acciones, sino por causas justificadas de utilidad o necesidad y previa la autorización del juez del domicilio, con audiencia del Ministerio fiscal.
Los padres deberán recabar autorización judicial para repudiar la herencia o legado deferidos al hijo. Si el Juez denegase la autorización, la herencia sólo podrá ser aceptada a beneficio de inventario.
No será necesario autorización judicial si el menor hubiese cumplido dieciséis años y consintiere en documento público, ni para la enajenación de valores mobiliarios siempre que su importe se reinvierta en bienes o valores seguros.

El art. 271 del CC dice:

El tutor necesita autorización judicial:
3.º Para renunciar derechos, así como transigir o someter a arbitraje cuestiones en que el tutelado estuviese interesado.
4.º Para aceptar sin beneficio de inventario cualquier herencia, o para repudiar ésta o las liberalidades.

Por su parte, la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria (entrada en vigor el 23 de julio de 2015) dispone en el art. 93:

1. Se aplicarán las disposiciones de este Capítulo en todos los casos en que, conforme a la ley, la validez de la aceptación o repudiación de la herencia necesite autorización o aprobación judicial.
2. En todo caso, precisarán autorización judicial:
a) Los progenitores que ejerzan la patria potestad para repudiar la herencia o legados en nombre de sus hijos menores de 16 años, o si aun siendo mayores de esa edad, sin llegar a la mayoría, no prestaren su consentimiento.
b) Los tutores, y en su caso, los defensores judiciales, para aceptar sin beneficio de inventario cualquier herencia o legado o para repudiar los mismos.

Tratándose de personas jurídicas aunque literalmente para repudiar se exige aprobación judicial, con audiencia del Ministerio Fiscal, se entiende que ello sólo afecta a las personas jurídicas de interés público, no a las entidades mercantiles.

-. Si la repudiación perjudica a los acreedores podrán éstos hacer uso del derecho que les reconoce el art. 1001 del Código Civil al objeto de recibir lo que se les adeude, nada más; en cuanto al exceso, si lo hubiere, la renuncia producirá todos sus efectos.

-. La renuncia a una herencia es irrevocable, lo que debe tenerse en cuenta para que no produzca, por error, efectos no deseados. Pero no debe confundirse irrevocabilidad, con la posible impugnación por las causas generales de impugnación de todo acto o negocio jurídico.

La Resolución de la DGRN de 21 de abril de 2017 [j 1] afirma que no es incompatible el principio de irrevocabilidad de la aceptación y renuncia de la herencia con la posibilidad de subsanación de una manifestación hecha en ese sentido siempre y cuando la segunda no encubra una revocación de la renuncia; pero es un caso concreto, rectificación del mismo día y sin haberse expedido copia autorizada sin la rectificación, por lo que no hubo posibilidad de generar expectativa alguna del derecho a suceder por parte de los sustitutos; puede verse la solución contraria, por el transcurso del tiempo entre la renuncia y la pretendida rectificación, en la resolución de la DGRN de 18 de mayo de 2017. [j 2]

Examinemos los efectos de la repudiación

a).- Herencia testada:

Si hay sustitución vulgar ordenada por el testador entrará ésta en juego y la herencia, en la parte del renunciante, se defiere al/los sustitutos vulgares nombrados.

Si no hay sustitución vulgar o el sustituto/s no acepta/n, entrará en juego, si procede, el derecho de acrecer; si no opera tal derecho, procede la sucesión intestada.

En este sentido, la resolución de la DGRN de enero de 2013 [j 3] en un caso en que se nombra herederos a los hijos y se establece una sustitución vulgar sólo para el caso de premoriencia o incapacidad, sin más previsiones; todos los hijos renuncian y la viuda sin más se adjudica los bienes de la herencia; el Registrador lógicamente exige la declaración de herederos y la DGRN lo ratifica, advirtiendo que: habida cuenta de la renuncia de la totalidad de los instituidos (que constituyen a su vez, la totalidad del grado de parentesco), y conforme al artículo 912.3 del Código Civil , se abrirá el abintestato, en cuanto los herederos repudian sin tener sustituto y sin que haya lugar al derecho de acrecer. En la sucesión legítima heredarán los nietos, artículo 923 del Código Civil , conforme al cual

«repudiando la herencia el pariente más próximo, si es solo, o, si fueren varios, todos los parientes más próximos llamados por la ley, heredarán los del grado siguiente por su propio derecho y sin que puedan representar al repudiante».

Es decir, que al haber renunciado la totalidad de los hijos a la herencia, habrá de heredar el siguiente grado (los nietos), que lo harán por su derecho propio y no por derecho de representación. La determinación de quiénes sean los llamados requerirá, conforme al artículo 14 de la Ley Hipotecaria y en este concreto supuesto, el otorgamiento de acta notarial para la declaración de herederos abintestato.

Debe tenerse en cuenta que en caso de renuncia no opera el derecho de representación: en efecto, en su primer párrafo el art. 921 del Código Civil indica que en las herencias el pariente más próximo excluye al más remoto, salvo el derecho de representación, en los casos en que deba tener lugar; y éste no opera en caso de renuncia: el artículo 929 del CC dice que «no podrá representarse a una persona viva sino en los casos de desheredación o incapacidad», es decir, la representación no juega cuando hay renuncia.

No olvidemos, por otra parte, que el art. 1.009 del Código Civil nos aclara que el llamado a una misma herencia por testamento y abintestato, si la repudia por el primer título, se entiende haberla repudiado por los dos; por tanto, cuando habiendo testamento a favor de hijos, renuncian éstos, deberá entenderse repudiada la herencia testada y la intestada, y en ésta a falta de hijos, heredarán los nietos ya por derecho propio y por cabezas.

b).- Herencia intestada:

Por definición no hay sustitución vulgar ni tampoco, por tratarse de una renuncia, derecho de representación ni propiamente derecho de...

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