Subrogación activa

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Subrogarse, en el ámbito jurídico, es aquella situación en la que una persona sustituye a otra en la relación obligacional (en el derecho y/o en la obligación).

El término subrogación se utiliza en vario sentidos, como subrogación en la empresa, subrogación del trabajador, subrogación en el arrendamiento, subrogación procesal, maternidad subrogada, subrogación urbanística, etc.

Nos concretamos en la sucesión en las obligaciones, y, dado que en toda obligación hay un acreedor y un deudor, podemos hablar de subrogación en la posición activa o en la pasiva.

Contenido
  • 1 Clases de subrogación en las obligaciones
  • 2 Supuestos de subrogación activa o en la posición del acreedor
    • 2.1 Subrogación legal del acreedor
    • 2.2 Subrogación convencional del acreedor
    • 2.3 Subrogación del acreedor por voluntad del deudor
  • 3 Efectos de la subrogación activa
  • 4 Supuesto especiales de subrogación activa
    • 4.1 Pago por un fiador
    • 4.2 Pago por un deudor solidario
    • 4.3 Inexistencia de subrogación si se ejercita el retracto
    • 4.4 La subrogación del acreedor en los préstamos hipotecarios
  • 5 Ver también
  • 6 Recursos adicionales
    • 6.1 En formularios
    • 6.2 En doctrina
  • 7 Legislación básica
  • 8 Legislación citada
  • 9 Jurisprudencia y Doctrina administrativa citadas
Clases de subrogación en las obligaciones

La subrogación puede contemplarse tanto en su lado activo como pasivo.

La subrogación activa es la sustitución de una persona (que nada tenía que ver con la obligación) en el lugar del acreedor, y por tanto esa persona, inicialmente ajena a la obligación, adquiere la posición jurídica del acreedor.

La subrogación en el lado pasivo es la sustitución en el puesto del deudor, es decir, persona que era ajena a la obligación pasa a ser deudora; ello se produce como consecuencia de un hecho o negocio jurídico.

La subrogación pasiva de la que es un ejemplo característico y frecuente el que regula el art. 118 de la LH se estudia en los temas Modificación de las obligaciones y Asunción de deuda a los que me remito, tratando seguidamente la subrogación activa.

Supuestos de subrogación activa o en la posición del acreedor

La subrogación activa está regulada en los arts. 1210 y siguientes del CC, en el ámbito de la novación, y ello se discute en el sentido de si estamos ante una novación auténtica o ante una novación modificativa. Puede verse el tema Novación

Se habla de tres supuestos:

1) La subrogación legal.

2) La subrogación convencional, que a su vez puede tener lugar:

2.1. Por acuerdo del acreedor y un tercero.

2.2. Por imposición del deudor.

Subrogación legal del acreedor

Tiene lugar cuando hay una sustitución en la posición del acreedor por darse algunas de las circunstancias legalmente previstas. En concreto, siguiendo al art. 1210 CC:

Se presumirá que hay subrogación:

a) Cuando un acreedor pague a otro acreedor preferente

Es el supuesto en que un acreedor que tiene delante a otro acreedor preferente paga a éste para ocupar su posición. Obsérvese que si el deudor no paga al acreedor preferente y éste ejecuta el crédito, el importe que satisface el adjudicatario se destina a pagar al acreedor preferente y el remanente, si lo hay, a pagar a los posteriores por su orden y hasta donde alcance; lógico es que un acreedor posterior pague con el objeto de subrogarse en la posición del primero y así tener más posibilidades de cobrar su crédito.

La doctrina ha discutido si preferente se refiere al acreedor que tiene una garantía sobre la cosa o a todo acreedor anterior de acuerdo con las normas sobre prelación de créditos.

b) Cuando un tercero no interesado en la obligación pague con aprobación expresa o tácita del deudor

Si el deudor aprueba el pago, la doctrina mayoritaria entiende que no puede excluir en su aprobación la subrogación.

El precepto habla de tercero interesado y lo son los que ostentan interés directo o indirecto, pero no otros supuestos, como un interés moral, razón de amistad, deseo de mantener una fama familiar, etc.

c) Cuando pague el que tenga interés en el cumplimiento de la obligación, salvo los efectos de la confusión en cuanto a la porción que le corresponda (un fiador, el hipotecante no deudor, como se verá). Aquí no se exige consentimiento ni expreso ni tácito del deudor.

La STS 18/2009, de 3 de febrero, [j 1] ante alguna opinión doctrinal distinta, afirma:

a) Que el art. 1210 CC recoge casos de subrogación legal; el automatismo opera en el sentido de que no es necesario para la subrogación el consentimiento del acreedor ni del deudor. No se requiere una declaración "ad hoc"; no es preciso pedir una cesión de acciones; el que se subroga (solvens) no tiene que advertir, notificar, ni comunicar la subrogación al acreedor, ni al deudor; basta, en definitiva, su ejercicio.

b) Que el hipotecante por deuda ajena que paga es un interesado en el cumplimiento, y puede obtener al amparo del ordinal tercero del art. 1210 CC el derecho de subrogación en los derechos del acreedor y es así porque existe el interés del hipotecante no deudor y es interés en el cumplimiento, porque hay interés cuando de un acto o de una omisión se deriva un beneficio o ventaja o se evita un perjuicio o desventaja; el interés aludido en la norma se refiere al cumplimiento de la obligación (y no como sostiene un sector doctrinal en "la relación obligatoria", lo que obviamente excluiría al hipotecante por deuda ajena y al adquirente de la cosa hipotecada -tercer poseedor-); y es procedente comprender tanto el caso del pago voluntario, como el que se produce en virtud de la realización forzosa, porque, aún cuando en este último caso ha desaparecido el interés de liberación de la finca, resultaría carente de sentido e injusto establecer una solución diferente, agravando de forma desproporcionada el sacrificio sufrido con la pérdida de aquélla.

La STS 710/2014, 15 de diciembre de 2014 [j 2] cita la anterior sentencia, afirmando que la doctrina mayoritaria y jurisprudencia consideran la presunción de subrogación establecida por el art. 1210 CC como equivalente a establecerla "ex lege".

Y la SAP Girona 198/2013, 10 de mayo de 2013 [j 3] afirma:

a) La doctrina mayoritaria entiende que el art. 1210 CC establece unos casos de subrogación legal, y consiguientemente automática de pleno derecho, sin necesidad de voluntad de las personas ligadas por la relación obligatoria.

b) El hipotecante por deuda ajena tiene el derecho de subrogación del art. 1210.3º CC , por las razones siguientes, según admitió y argumentó la STS 18/2009, 3 de febrero de 2009. [j 4]

Subrogación convencional del acreedor

Tiene lugar cuando hay un acuerdo entre el acreedor primitivo y un tercero, que pasa a ocupar la posición de aquél. Para que tenga efectos se exige claridad; en efecto, dice el art. 1209 CC:

«La subrogación de un tercero en los derechos del acreedor no puede presumirse fuera de los casos expresamente mencionados en este Código. En los demás será preciso establecerla con claridad para que...

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