Disposición de bienes por el liquidador de una sociedad mercantil

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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La disposición de bienes por el liquidador de una sociedad mercantil es el objeto estudio de la exposición que sigue a continuación.

Contenido
  • 1 Planteamiento general
    • 1.1 Supuesto de Sociedad Anónimas
      • 1.1.1 Regla general
      • 1.1.2 Excepciones
    • 1.2 Supuesto de Sociedad Limitada
  • 2 Recursos adicionales
    • 2.1 En doctrina
  • 3 Legislación básica
  • 4 Legislación citada
  • 5 Jurisprudencia citada
Planteamiento general

Nota: La Ley 25/2011 de 1 de agosto (entrada en vigor el de octubre de 2011) ha modificado el art. 387 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) suprimiendo la histórica diferencia entre las sociedades anónimas, en que se exigía, en general la subasta pública para enajenar bienes inmuebles y las sociedades de responsabilidad limitada, en que no se exigía.

Se mantiene el tema a efectos puramente históricos.

El tema es más propio del derecho mercantil; pero cabe un comentario en esta Obra de Derecho Civil, dentro de la sección otros contratos por su importancia práctica.

Supuesto de Sociedad Anónimas Regla general

El precepto fundamental estaba contenido en el art. 272 de la Real Decreto Legislativo 1564/1989, de 22 de diciembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades Anónimas (LSA) que decía:

Incumbe a los liquidadores de la sociedad:...d)Enajenar los bienes sociales. Los inmuebles se venderán necesariamente en pública subasta.

La cuestión, con el derecho anterior, era analizar si cabían supuestos en que pudiera otorgase por el liquidador una enajenación de bienes inmuebles sin subasta pública.

Existió y existe una indudable corriente doctrinal y jurisprudencial en contra de la subasta pública; así, por ejemplo, basta consultar el tema Disposición de bienes del incapacitado y adquisición a su favor ; en este sentido la Resolución de la DGRN de 23 de julio de 2004 [j 1] dice literalmente:

No puede desconocerse que el rigorismo formal de la subasta pública dilata en el tiempo la realización de los bienes, acarrea elevados gastos y, como demuestra la experiencia, en numerosas ocasiones no es garantía de la obtención de ese mejor resultado económico.

Esta corriente se reflejó ya en sede de SL, donde no se exigió nunca la subasta pública.

Justificación: La justificación de la subasta estaba en la protección de los socios (no de los acreedores, que ya tienen otros medios); en este sentido la citada Resolución afirmó que la exigencia de subasta pública:

Se establece exclusivamente en favor de los socios, como garantía de que así se obtendrá el precio máximo de que tales bienes sean susceptibles, incrementando de esta forma el haber líquido por repartir y el importe de la cuota que haya de percibir cada uno de aquéllos; mientras que no se puede afirmar que en dicha norma sea tenido en cuenta el interés de los acreedores, que conservan durante el período de liquidación suficientes instrumentos legales para la defensa de sus créditos (cfr. art. 1.111 y art. 1.291 del Código Civil (CC); y art. 279, LSA.

La doctrina se inició por el TS y fue seguida por la DGRN en la Resolución de 5 de noviembre de 1997. [j 2]

Excepciones
  • La posibilidad genérica de eludir la subasta pública exigía la Junta universal con acuerdo adoptado por unanimidad. Tenía su base en el art. 371, LSC:
Durante el período de liquidación se observarán las disposiciones de los estatutos en cuanto a la convocatoria y reunión de juntas generales de socios, a las que darán cuenta los liquidadores de la marcha de la liquidación para que acuerden lo que convenga al interés común, y continuarán aplicándose a la sociedad las demás normas previstas en esta ley que no sean incompatibles con las establecidas en este capítulo.

Y el interés común podía conducir a que la Junta autorice al Liquidador con carácter general para poder enajenar bines sin necesidad de subasta; dado, como se ha dicho, que la exigencia legal de subasta pública se establecía en interés de los socios, con el acuerdo de todos ellos podía evitarse la subasta.

  • La posibilidad de una autorización concreta exigía mayoría: es decir, si lo que se trataba era de enajenar una finca concreta y la Junta general acordaba que no se enajenare en subasta pública y establecía las reglas a seguir, bastaba el acuerdo normal de la mayoría; la razón es que, en este caso, quien decidía vender o no por el procedimiento de subasta pública, no era el liquidador -mero ejecutor de un acuerdo social- sino la sociedad. Así nos lo recordó la repetida Resolución de la DGRN de 23 de julio de 2004: [j 3]
Que sólo es válido el acuerdo cuando recaiga sobre un proyecto de venta concreto y determinado en el que se fijen las condiciones de la enajenación de uno o de varios bienes inmuebles de la sociedad anónima, y no de una autorización genérica de venta al liquidador. En efecto, en el primer caso la venta la decide y acuerda la Junta, que es la que forma la voluntad social, acordando directamente la venta y fijando las condiciones, al menos básicas, de la misma, sin perjuicio de que su formalización competa al liquidador. En el segundo caso, la facultad decisoria, la formación de la voluntad social, sería competencia del liquidador, limitándose la junta a exonerarle de una garantía establecida a favor de los accionistas que, como afirma la citada Resolución de 5 de noviembre de 1997, [j 4] sólo la voluntad unánime de los mismos puede derogar.
  • No hay que confundir el supuesto que analizamos con el de simple elevación a público de contratos otorgados legalmente por la sociedad antes de entrar en el período de liquidación; en efecto, podía haber contratos privados (normalmente se trataba de venta) firmados por los legales representantes de la sociedad antes de que ésta entrase en el período de liquidación; en tal caso, los liquidadores no estaban realmente vendiendo ahora, y por ello no se podía exigir la subasta pública, por un elemental principio de protección a terceros.

Como hemos dicho todo esto es ahora historia, a partir del 2 de octubre de 2.011.

Supuesto de Sociedad Limitada

Para las sociedades Limitadas no se ha exigido nunca la subasta.

La citada Resolución de 23 de julio de 2004 [j 5] nos recuerda que la exigencia de subasta pública:

No se ajusta a la actual realidad social, como lo demuestra que para otro tipo de sociedades de capital, las sociedades de responsabilidad limitada (en cuya regulación legal los derechos del socio y de la minoría son objeto de una tutela más intensa que respecto de las sociedades anónimas), no se distingue entre bienes muebles e inmuebles ni se exige que la enajenación se haga en pública subasta (cfr. art. 116.d) de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada (LSRL).

Recursos adicionales

Jurisprudencia, Doctrina y Modelos en vLex.com en la voz Facultad de disposición

Jurisprudencia, Doctrina y Modelos en vLex.com en la voz Liquidadores

En doctrina Legislación básica

Legislación citada

Jurisprudencia citada
  1. RESOLUCIÓN de 23 de julio de 2004, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por los Notarios de Zaragoza don José Enrique Cortés Valdés y don Miguel Ángel de la Fuente del Real contra la negativa de la Registradora de la Propiedad número catorce de Zaragoza, doña María Esmeralda Pascual....
  2. Resolución de 5 noviembre de 1997.
  3. RESOLUCIÓN de 23 de julio de 2004, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por los Notarios de Zaragoza don José Enrique Cortés Valdés y don Miguel Ángel de la Fuente del Real contra la negativa de la Registradora de la Propiedad número catorce de Zaragoza, doña María Esmeralda Pascual....
  4. Resolución de 5 noviembre de 1997.
  5. RESOLUCIÓN de 23 de julio de 2004, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por los Notarios de Zaragoza don José Enrique Cortés Valdés y don Miguel Ángel de la Fuente del Real contra la negativa de la Registradora de la Propiedad número catorce de Zaragoza, doña María Esmeralda Pascual....

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