Anotación preventiva de embargo

 
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La anotación preventiva de embargo es el asiento registral que recoge la afección real en virtud de la cual el bien trabado queda vinculado «erga omnes» al proceso en el que se decreta; esta afección de un bien inmueble determinado, —embargo— al cumplimiento de una deuda tiene el fin de dotarla de publicidad y ser oponible a terceros.

Contenido
  • 1 Previsión legal de la anotación preventiva de embargo
  • 2 Naturaleza de la anotación preventiva de embargo
  • 3 Efectos de la anotación preventiva de embargo
  • 4 Conversión de embargo preventivo en ejecutivo
  • 5 Embargo de bienes conyugales
  • 6 Doctrina de la DGRN
  • 7 Cancelación de la anotación preventiva de embargo
  • 8 Recursos adicionales
    • 8.1 En formularios
    • 8.2 En doctrina
  • 9 Legislación básica
  • 10 Legislación citada
  • 11 Jurisprudencia citada
Previsión legal de la anotación preventiva de embargo

La anotación preventiva de embargo es la más frecuente de las anotaciones preventivas admitidas por el art. 42 de la Ley Hipotecaria (LH) según el cual podrá pedir anotación preventiva de su derecho el que obtuviere a su favor mandamiento de embargo que se haya hecho efectivo en bienes inmuebles del deudor.

Lógicamente, el embargo sólo surte efecto si el procedimiento se dirige contra el deudor; por ello, el art. 20 de la ley Hipotecaria advierte en su párrafo séptimo - redactado de nuevo por la Ley 41/2015, de 5 de octubre, de modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para la agilización de la justicia penal y el fortalecimiento de las garantías procesales – entrada en vigor el 6 de diciembre de 2015 -:

No podrá tomarse anotación de demanda, embargo o prohibición de disponer, ni cualquier otra prevista en la ley, si el titular registral es persona distinta de aquella contra la cual se ha dirigido el procedimiento. En los procedimientos criminales y en los de decomiso podrá tomarse anotación de embargo preventivo o de prohibición de disponer de los bienes, como medida cautelar, cuando a juicio del juez o tribunal existan indicios racionales de que el verdadero titular de los mismos es el encausado, haciéndolo constar así en el mandamiento.»
Naturaleza de la anotación preventiva de embargo

La anotación preventiva de embargo no es una afección de un bien para pagar una deuda, sino que es el asiento registral que publica frente a terceros la afección de la finca al resultado del procedimiento de ejecución.

Como dice la Resolución de la DGRN de 1 de octubre de 2014 [j 1], por medio de la anotación preventiva de embargo, lo que accede al Registro no es el crédito que motivó el embargo, sino el embargo mismo, la medida cautelar y tiene por objeto preservar el buen fin de la ejecución, impidiendo que adquirentes posteriores al embargo puedan hallarse protegidos por la fe pública registral cuando la adjudicación se realice. En los mismo términos la Resolución de la DGRN de 23 de octubre de 2014. [j 2]

Se discute si la anotación de embargo es declarativa o constitutiva.

En este sentido no hay que confundir constitutiva con eficacia frente a terceros; es obvio que mientras que no se practique la anotación el tercero no se verá afectado por lo que el Registro no publica; pero el embargo existe desde que se dicta la resolución; por esto afirma la Sentencia nº 376/2001 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 18 de Abril de 2001 [j 3] que:

El embargo existe jurídicamente desde que la autoridad judicial lo decreta legalmente, con independencia de su anotación en el Registro de la Propiedad, la cual no puede condicionar su existencia ni tiene valor constitutivo respecto a dicha traba, aunque evidentemente conceda a la misma una mayor relevancia (Sentencias de Sentencia nº 784/94 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 26 de Julio de 1994 [j 4] y las que en la misma se mencionan, de Sentencia nº 131/1980 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 4 de Abril de 1980 [j 5] y Sentencia de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 24 de Noviembre de 1986 [j 6], entre otras). Por ello, la anotación preventiva del embargo no es obligada o necesaria y su omisión no impediría proceder a la realización forzosa de la finca trabada, la cual surtirá plenos efectos con relación al posterior dueño, cuya adquisición, no sea cronológicamente anterior a la practica de la diligencia (Sentencias de Sentencia de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 23 de Abril de 1992 [j 7] y Sentencia de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 3 de Noviembre de 1992 [j 8] y Sentencia nº 905/93 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 30 de Septiembre de 1993). [j 9]

Y la Resolución de la DGRN de 6 de septiembre de 1988 [j 10] con claridad afirma:

Pero ha de reconocerse que en ningún precepto se establece expresamente el carácter constitutivo de la anotación preventiva.
Efectos de la anotación preventiva de embargo

Pone de relieve la Sentencia nº 1303/2007 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 3 de Diciembre de 2007: [j 11]

Desde el punto de vista estrictamente registral, la anotación preventiva de embargo, en tanto mantiene su vigencia, sujeta la titularidad de los bienes objeto de la misma al resultado del proceso en que se haya producido la traba, frente a las transmisiones o imposición de cargas y gravámenes que se hayan producido con posterioridad a la misma, provocando el cierre registral a las posteriores inscripciones de títulos incompatibles, pues así se infiere de los principios registrales de legitimación y prioridad] y de razones de seguridad jurídica en el ámbito del juicio ejecutivo y del proceso de ejecución atribuyendo preferencia sobre las obligaciones contraídas a las enajenaciones otorgadas por el deudor con posterioridad a la fecha de la anotación.

Esta preferencia es el efecto de la anotación preventiva de embargo y viene determinada por el art. 44 LH según el cual el acreedor que obtenga la anotación de un crédito a su favor tendrá derecho, para el cobro de aquél, a la preferencia establecida en el art. 1923 del Código Civil (CC). Y efectivamente el art. 1923 del CC indica que los créditos preventivamente anotados en el registro de la propiedad gozan de preferencia sobre los bienes anotados, pero sólo en cuanto a créditos posteriores.

Conviene tener presente los siguientes supuestos:

1º- Actos dispositivos y créditos celebrados con posterioridad a la fecha de su anotación registral: el anotante tendrá preferencia, salvo que éstos deban considerarse preferentes al anotado.

La situación del tercer poseedor (adquirente del bien después de estar anotado un embargo) es la siguiente:

  • El tercero que ha adquirido un bien antes de la fecha del embargo pero que lo ha inscrito a su favor en el Registro con posterioridad a la anotación preventiva, no puede quedarse tranquilo pensando que está suficientemente protegido, ya que en tal caso será tratado como un mero tercer poseedor en el procedimiento, y se cancelará la inscripción de su derecho si se llega a la enajenación forzosa del inmueble. Es decir, debe proceder a presentar tercería de dominio antes de que se produzca la transmisión del bien al acreedor o al tercero que lo adquiera en pública subasta ( art. 596.2, LEC; ) de no hacerlo, al presentarse al Registro la adjudicación derivada del embargo (remate) se cancelarán todas las inscripciones posteriores al embargo, aunque se trate de enajenaciones o gravámenes anteriores; se mantendrán, como es natural, las enajenaciones o gravámenes inscritos o anotados con anterioridad a la anotación preventiva de embargo.

2º- Actos dispositivos y créditos anteriores que lleguen al Registro antes de la anotación preventiva de embargo: la anotación preventiva de embargo no da al acreedor que la obtiene la preferencia respecto de otras anteriores, ya que no crea ni declara ningún derecho, ni altera la naturaleza de las obligaciones, ni convierte en real o hipotecaria la acción que anteriormente no tenía este carácter, ni produce otros efectos que no sean la preferencia del acreedor en cuanto a los bienes anotados, respecto de los acreedores que tengan contra el mismo deudor otro crédito contraído con posterioridad a la anotación (STS de 26 de febrero de 1994 [j 12] o STS de 6 de junio de 1996, [j 13] entre otras muchas).

3º- Actos dispositivos anteriores a la anotación de embargo, pero posteriores a la fecha de la resolución que la decreta, estando anotado ya el embargo: la citada Resolución 6 de septiembre de 1988 trata este supuesto, es decir, si un embargo aún no anotado tiene eficacia sobre una enajenación posterior de bien trabado, habida cuenta de que la inscripción de éste es posterior a la anotación de aquel; y esta resolución declara que la venta no será preferente al embargo, aunque la fecha de la venta sea anterior a la anotación, al estar presentada la venta después de la anotación; así dice:

La colisión entre embargo no anotado y el acto dispositivo sobre el bien embargado se decidirá, puesto que afecta al campo de los derechos reales, según el principio prior tempore potior iure, a salvo el derecho del tercero protegido por la legislación hipotecaria. Es decir, producido el embargo, aunque no esté anotado el dueño del bien, sólo puede transmitirlo en la medida en que es suyo: o sea, con la carga del embargo; a salvo el caso de que el que hubiere adquirido el bien, con posterioridad al embargo, reuniera los requisitos para gozar del amparo de la legislación hipotecaria (lo que aquí no ocurre porque la anotación del embargo es anterior a la inscripción de la adquisición del bien).

Hoy día con las presentaciones telemáticas ya será más difícil que se dé este supuesto (que sea...

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