Régimen económico matrimonial de los extranjeros

 
EXTRACTO GRATUITO

La determinación del régimen matrimonial de un extranjero casado tiene enorme trascendencia en orden a los actos dispositivos futuros.

Contenido
  • 1 Régimen económico matrimonial en materia de extranjería
    • 1.1 Adquisición para el matrimonio
    • 1.2 Excepción importante
    • 1.3 Supuesto distinto
    • 1.4 Pactos en capítulos otorgados por cónyuges extranjeros
  • 2 Recursos adicionales
    • 2.1 En formularios
    • 2.2 En doctrina
  • 3 Legislación básica
  • 4 Legislación citada
  • 5 Jurisprudencia citada
Régimen económico matrimonial en materia de extranjería

En efecto, en materia de extranjeros hay tres temas importantes:

a.- Su identificación

b.- El problema del régimen matrimonial de los casados y

c.- Las especialidades en el caso de venta: retención y Plus valía.

Para los puntos a) y c), respectivamente,

Tratemos tema: el régimen económico matrimonial de los extranjeros:

El problema, cuando unos cónyuges extranjeros compran, es qué ocurre con su régimen económico matrimonial: nos podemos encontrar con que no exista propiamente régimen económico matrimonial, o que estemos ante un caso claro de régimen (comunidad universal, separación, régimen de participación, régimen similar al de gananciales del derecho común, etc.), pero también puede ocurrir que ni los otorgantes ni el profesional conozcan cual es el régimen económico de los cónyuges.

Ciertamente el régimen se hace constar por manifestación de los otorgantes, pero tiene una singular importancia en el momento de la transmisión o gravamen de la finca, por si fuere preciso el consentimiento del otro cónyuge si no comparece.

Veamos:

Adquisición para el matrimonio

Tratándose de un nacional de otro país y casado, no se precisa, en principio (según numerosas Resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado) indicar, al adquirir la finca, su concreto régimen económico, bastando decir que adquieren sin sujeción a su régimen matrimonial. Por todas, la Resolución de la DGRN de 26 de agosto de 2008 [j 1] cuando recuerda:

la doctrina hipotecarista y la de este Centro directivo, en el caso de adquisiciones por extranjeros casados no requiere la acreditación del régimen matrimonial en el momento de la adquisición, sino en el de la enajenación.

El problema se aplaza para más tarde, cuando se pretenda la enajenación: es entonces cuando deberá demostrarse el régimen concreto; pero no habrá tal problema si la venta se realiza con la concurrencia de ambos consortes. Así la Resolución de 23 de Noviembre de 2002 [j 2], y la Resolución de 21 de febrero de 2003 [j 3] insistía en ello; el caso era el siguiente: Un italiano, casado bajo el régimen legal supletorio sueco, adquiere para su comunidad de bienes. El Registrador deniega la inscripción exigiendo que se indique en qué proporción han adquirido ya que el condominio que recoge nuestro derecho es el romano o por cuotas,siendo la comunidad germánica excepcional,debiéndose probar el Derecho extranjero.La D.G. advierte que si se adquiere para un régimen de comunidad, se trata de comunidad germánica, sin cuotas, por lo que no pueden establecerse las mismas; y en relación a la prueba del régimen extranjero recuerda que la práctica y la doctrina han llegado a la conclusión de no entender ni necesario expresar el régimen en la inscripción, difiriendo el problema para el momento de la enajenación posterior y por ello el art. 92 del Reglamento Hipotecario (RH) se limita a exigir que se exprese en la inscripción que el bien se adquiere con sujeción a su régimen matrimonial. En el mismo sentido se pronuncia la Resolución de la D.G.R.N. de 14 de octubre de 2.003 [j 4].

Excepción importante

Ahora bien, si el Registrador conoce la legislación extranjera y sabe que el régimen legal de los cónyuges compradores es el de separación de bienes, no servirá decir que adquieren los consortes con sujeción a su régimen matrimonial, ya que al regir la separación (por conocerlo el Sr. Registrador), deberá expresarse en qué proporción compran; así ha sido resuelto por la Resolución de la D.G. de 29 de octubre de 2.002 [j 5], Resolución de la D.G. de 3 de enero de 2003 [j 6], Resolución de la D.G. de 27 de enero de 2003 [j 7] y Resolución de la D.G. de 28 de enero de 2003 [j 8] y 21 y Resolución de la D.G. de 24 de febrero de 2.003 [j 9]...

Para continuar leyendo

REGÍSTRATE GRATIS