Remoción y extinción de la tutela según el Código Civil

 
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En el presente tema nos centraremos, exclusivamente, en la remoción del tutor de su cargo y las causas de extinción de la tutela tras las modificaciones introducidas por la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria (LJV) y la Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia.

Contenido
  • 1 Remoción del tutor
    • 1.1 Supuestos de remoción del tutor
    • 1.2 Procedimiento para la remoción del tutor
  • 2 Extinción de la tutela
  • 3 Recursos adicionales
  • 4 En formularios
    • 4.1 En doctrina
    • 4.2 Esquemas procesales
  • 5 Legislación básica
  • 6 Legislación citada
  • 7 Jurisprudencia citada
Remoción del tutor

La remoción del tutor consiste en la privación del cargo del tutor y de la facultad de ejercitar las funciones tutelares por la concurrencia de una causa producida con posterioridad al nombramiento del tutor que acredita un inadecuado desempeño de su función (Auto de la AP Baleares de 7 de enero de 2014 [j 1]).

La remoción se regirá de acuerdo con las siguientes reglas:

Supuestos de remoción del tutor

Según el art. 247 del Código Civil (CC) , la remoción de la tutela tendrá lugar en los siguientes supuestos:

1.- Cuando, después de deferida la tutela, se incurra en causa legal de inhabilidad o se conduzca mal en el desempeño de la tutela, por incumplimiento de los deberes propios del cargo o por notoria ineptitud de su ejercicio. Sobre las causas de inhabilidad véase el tema Nombramiento y delación de la tutela , y sobre los deberes del cargo tutelar nos remitimos al tema El tutor y sus funciones..

Ahora bien, como precisa la sentencia de la AP Baleares de 4 de marzo de 2010 [j 2], para que proceda la remoción hay que tener en consideración que:

  • Dicho precepto debe ser interpretado restrictivamente, de modo que, en primer lugar, debe demostrarse fehacientemente el incumplimiento de los deberes o la notoria ineptitud y, en segundo lugar, que el incumplimiento es grave y reiterado.
  • No basta que el desempeño del cargo sea simplemente incorrecto o inadecuado, sino que debe ser malo. En este sentido, señala la sentencia de la AP Valencia de 4 de abril de 2011 [j 3] que no será necesario que el abandono de sus deberes o el ejercicio en forma inadecuada obedezca a una conducta dolosa, sino que bastará la constatación objetiva de la referida desatención que puede venir determinada por la ineptitud de aquél o, incluso, por una actuación imprudente del mismo o por otras circunstancias.
  • Debe existir un incumplimiento de los deberes (lo que implica una cierta permanencia), o bien una notoria ineptitud (esto es, que sea evidente, manifiesta). Lo que supone que no puede ser considerado, como causa de la remoción, un incumplimiento banal o insignificante o un incumplimiento de ciertas obligaciones en momentos concretos.
  • El incumplimiento habrá de referirse a los concretos deberes que impone la Ley y no a otros.

2.- Cuando surjan problemas de convivencia graves y continuados, sin que pueda considerarse que concurre dicha circunstancia cuando existen desavenencias que derivan precisamente del correcto ejercicio del cargo de tutor (sentencia de la AP Cantabria de 9 de octubre de 2012 [j 4]). Por tanto, debe tratarse de problemas que dificulten en grado sumo el normal ejercicio de la tutela, como ocurre en el caso examinado por el Auto de la AP Huelva de 7 de octubre de 2004 [j 5] en que tutor y tutelado rompen incluso la vida en común y el contacto cotidiano entre ambos.

En todo...

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